“El orden ha entrado en la agenda del Presidente, que al igual que Portales se dio cuenta que es un camino para el poder”, apunta Correa. Y la “inevitable voltereta tendrá costos en la opinión pública y en las propias tropas oficialistas”.

No todos están en sintonía, eso está claro.

Por ahora, en todo caso, La Moneda perdió una oportunidad de marcar el nuevo rumbo, a la luz de lo que planteaba el domingo Daniel Matamala.

Porque el paro de camioneros ofrecía dos caminos al gobierno, uno, decía, era “imitar a Lagos”, que en 2002 no cedió ante el reclamo de las micros amarillas, y el otro, “ceder una vez más al este chantaje permanente, que convierte a los chilenos en rehenes de los privilegios de un pequeño grupo de interés”.

Finalmente se optó por el segundo.

Boletín semanal de Opinión de La Tercera Por Juan Paulo Iglesias

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