Recordando la vieja maldición china, al gobierno le ha tocado vivir “tiempos interesantes”. O como recordaba César Barros en su columna, citando al capitán Willard de Apocalípsis Now: “Pedí una misión y por mis pecados me dieron una”.

Al final dirán algunos, “el problema no era Piñera”. Y no bastaba, como escribe con ironía Joaquín Trujillo esta semana, con asegurar que las cosas cambiarían cuando llegaran al poder.Es la tierra del “neojurásico chileno”, con tiranosaurios, triceraptors y monstros extintos que aparecen por todas partes, escribe.

Y para José Francisco Lagos, el gobierno es “esclavo de sus propias palabras” y “se ha visto superado por los hechos”. Es la vida al otro lado del espejo… y lo que hay no es el país de las maravillas de Alicia.

Boletín semanal de Opinión de La Tercera Por Juan Paulo Iglesias

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