Las empresas están retrasando el regreso de sus empleados a los viajes este otoño, en medio de otro aumento en los casos de coronavirus.

Las aerolíneas y los hoteles esperaban que los viajes por trabajo —uno de los pilares más lucrativos de su negocio— comenzaran a recuperarse en los próximos meses. Esas esperanzas se están desvaneciendo a medida que se acaba la ajetreada temporada de viajes de verano, y la propagación de la variante Delta del Covid-19 pospone los planes de algunas empresas de regresar a las oficinas y de reanudar las reuniones y eventos en persona.

“Yo diría que es una pausa, en comparación con el crecimiento continuo. Dicho esto, entendemos por qué está en pausado “, afirmó el director ejecutivo de Delta Air Lines Inc., Ed Bastian, en una entrevista la semana pasada.

Delta dijo que los viajes corporativos en Estados Unidos volvieron a aproximadamente el 40% de los niveles previos a la pandemia este verano, y la aerolínea pronosticaba que subirían al 60% en septiembre.

“No llegaremos al 60%”, afirmó Bastian.

Alrededor del 60% de las más de 400 personas que viajan por trabajo que respondieron a una encuesta realizada por Morning Consult para la Asociación Estadounidense de Hoteles y Alojamiento afirmaron que pospondrían sus próximos viajes.

Clarke Smith, instructor de una empresa que brinda servicios de capacitación y consultoría para empresas de tecnología, tenía previsto realizar su primer viaje de trabajo el mes pasado, unas semanas después de que su empresa comenzara a visitar, nuevamente, a los clientes en persona.

“Justo en el momento en que comencé a ponerme un poco nervioso fue cuando me llamaron y me dijeron: ‘Cancelemos esto’”, afirmó.

La mayoría de las empresas de tecnología con las que trabaja Smith han retrasado su regreso a la oficina, afirmó, siguiendo el ejemplo de empresas como Apple Inc. y Alphabet Inc., matriz de Google. Smith afirmó que ahora espera seguir trabajando de manera virtual durante el resto del año.

La nueva y más contagiosa variante está afectando el apetito por los viajes de trabajo y de ocio. Los ejecutivos de las aerolíneas han dicho que han visto una desaceleración en las reservas y un aumento en las cancelaciones en las últimas semanas.

Rochelle Walensky, directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, instó la semana pasada a las personas no vacunadas a que no viajen por el Día del Trabajo y agregó que incluso las personas vacunadas deberían considerar los riesgos involucrados.

La Unión Europea introdujo una nueva capa de complejidad la semana pasada cuando recomendó a sus miembros que limitaran los viajes no esenciales desde Estados Unidos. Si bien la mayoría de los países miembros han señalado en gran medida que no tienen planes inmediatos para prohibir los viajes desde EE. UU., Suecia ha dicho que dejaría de permitir visitantes estadounidenses y otros han comenzado a cambiar los requisitos de ingreso.

La incertidumbre ha hecho que algunas empresas se detengan, dicen los asesores de viajes corporativos, mientras que otros ejecutivos dicen que de todos modos no planeaban reanudar los grandes viajes internacionales.

“No viajaremos internacionalmente, punto”, afirmó el presidente y director ejecutivo de KPMG en Estados Unidos, Paul Knopp, quien dirige aproximadamente a 33.000 empleados estadounidenses en la firma de servicios profesionales. “Usamos Microsoft Teams, con lo que puedo estar en tres continentes en un día”.

El tráfico del aeropuerto ha comenzado a disminuir. El martes, 1,35 millones de personas pasaron por los aeropuertos de Estados Unidos, según la Administración de Seguridad del Transporte (o TSA por sus siglas en inglés). El número más bajo desde mayo, aunque los volúmenes de pasajeros se recuperaron nuevamente de cara al fin de semana festivo, con la TSA registrando a más de 2,1 millones de pasajeros el viernes, cerca de los máximos registrados a principios del verano.

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