La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) considera que la demanda de petróleo va a seguir avanzando de aquí a 2045, aunque el aumento principal se producirá en esta década.

En su informe anual sobre las perspectivas de la demanda petrolera mundial publicado este martes, la Organización prevé que la demanda mundial pase de 90,6 millones de barriles por día (mbd) en 2020 a 108,2 millones (mbd) en 2045.

El aumento es algo menor que el estimado por el cartel el año pasado.

Tomando como referencia 2019, antes de que comenzara la crisis provocada por el coronavirus, el crecimiento de la demanda era menos importante, alrededor de 8,2 mbd hasta 2045.

“La demanda de energía y petróleo han aumentado de manera significativa en 2021, tras la caída impresionante registrada en 2020, y la expansión durará por un largo periodo de tiempo”, dijo el secretario general del cartel, Mohammed Barkindo, al presentar este informe.

Para la OPEP, la demanda se verá impulsada por los países en desarrollo y disminuirá a partir de 2023 en los Estados ricos de la OCDE.

En todo el mundo, el crecimiento de la demanda será importante en los años venideros pero disminuirá progresivamente y se estancará en torno a 2035.

En 2025, la demanda será de 103,6 mbd, en 2030 de 106,6 mbd, en 2035 llegará a 107,9 mbd y diez años después, en 2045, estará prácticamente al mismo nivel, en 108,2 mbd, prevé la OPEP.

Esta trayectoria parece contraria a la que defiende la Agencia Internacional de la Energía (AIE) para que el mundo alcance la neutralidad de carbono en 2050 y limite el calentamiento global a cerca de 1,5°C, en comparación con la segunda mitad del siglo XIX.

Por su parte Mohammed Barkindo dijo que serían necesarias “enormes inversiones” para satisfacer la demanda.

“Sin las inversiones necesarias, es posible que se produzcan nuevos episodios de volatilidad y falta de energía en el futuro, lo que no interesa ni a los productores ni a los consumidores”, afirmó.

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