Subidón para Bolivia que aún cree en su clasificación para el Mundial. Ha ganado los últimos dos partidos y escalan posiciones. Ante Paraguay han realizado un encuentro casi perfecto ante su público, su fortín, La Paz, donde se corearon los olés. Hacía tiempo que ‘La Verde’ no jugaba y disfrutaba así. Goleada que le da mucha confianza para los próximos encuentros. Salió muy ambicioso en la primera mitad y no dejó tener la posesión a los de BerizzoRamallo adelantó a los locales y acto seguido ocurrió un hecho que cambio el encuentro, Sanabria falló un penalti y aunque hasta el final de la primera mitad Paraguay reaccionó, no fue suficiente para hacer daño a ‘La Verde’.

La segunda mitad solo tuvo un color, Bolivia salió otra vez ambiciosa y con ganas de ir a por más goles y así fue. Marcó Villarroel tras una gran contra. Siguió el asedió hasta que llegó el gol de la tranquilidad de Víctor Abrego tras un fallo de Antony Silva. Y ya en el descuento, Roberto Fernández marcó el cuarto que desató el éxtasis en La Paz. Gran actuación de Moreno Martins que fue una pesadilla para sus rivales aunque esta vez se quedo sin su gol habitual. Seis puntos en esta ventana internacional que permite a Bolivia soñar con poder ir al Mundial.

La primera parte comenzó con los de Farías muy ambiciosos, saliendo a por todas, consciente de que debe sumar de tres en tres para mantenerse viva en estas Eliminatorias. Los locales comenzaron con una presión asfixiante sobre el equipo de Berizzo que no era capaz de mantener el balón. La idea de Paraguay era no realizar muchos esfuerzos para poder aguantar todo el partido debido a que la altitud luego pasaría factura.

Pero eso lo aprovechó Bolivia y se comió a su rival en los primeros 20 minutos y tras varias ocasiones el gol llego en el 20′ con un latigazo de Ramallo que puso en la escuadra, imposible para Antony Silva. Pero cuando más hundida parecía Paraguay le pitaron un penalti a favor por una mano de Bolivia. Sanabria asumió la responsabilidad y la mandó alta. Pero ese fue el punto de inflexión para que la albirroja reaccionase y saliese a por el empate. Así fue y los últimos 15 minutos fueron suyos. Pero no pudieron anotar el gol que merecieron.

El guion de los primera mitad se repitió en el reinicio y Bolivia salió de nuevo con todo a por el partido pero esta vez no hubo reacción de Paraguay. Y con algún aviso de antemano llegó el segundo gol de Villarroel tras una buena contra, debido también al desajuste de Paraguay por haber hecho dos cambios segundos antes.

El público se vino arriba y se escucharon los olés en las gradas. Los de Berizzo no crearon peligro y Bolivia no perdonó tantas ocasiones y el tercero fue gracias a un error de Antony Silva que salió desacertado ante un balo que se le fue largo a Abrego pero con fe consiguió su tanto. Y cuando el 3-0 ya se daba por hecho, Roberto Fernández puso la puntilla y recibió el premio a su gran partido. 4-0 y uno de los mejores encuentros que se recuerdan a Bolivia en mucho tiempo.

/Escrito por Álvaro Elias para Marca