La escasez mundial de chips ha golpeado al sector automotriz este año, reduciendo la producción de las fábricas en varios millones de vehículos y borrando miles de millones en ingresos para las compañías automotrices.

Se espera que el próximo año sea casi igual de desafiante, dicen los analistas de la industria.

Los ejecutivos automotrices durante meses han expresado su optimismo de que el problema comenzaría a desaparecer para fines de año. Ahora, existe una visión emergente de que la escasez de chips se ha transformado desde una crisis a corto plazo a un trastorno estructural para la cadena de suministro automotriz que podría tomar años superar por completo.

Los problemas adicionales del suministro de chips para los fabricantes de autos se dan por nuevos cuellos de botella en la forma en que se prueban y empaquetan los semiconductores en Asia. Mientras tanto, los fabricantes de semiconductores están eliminando gradualmente los chips de baja tecnología y bajo margen que se ocupan en los autos nuevos, lo que genera preocupaciones sobre la disponibilidad de esos chips más adelante.

Los fabricantes de autos se enfrentan a un desafío de dos frentes: encontrar los chips que necesitan para mantener sus fábricas en funcionamiento hoy, mientras que planifican el juego para garantizar un suministro a más largo plazo, que incluye más fabricación de semiconductores en Estados Unidos.

“En última instancia, si no fabricamos chips con muchas funciones que solo utiliza la industria automotriz, todos nuestros trabajos están en riesgo”, afirmó Jim Farley, director ejecutivo de Ford Motor Co., en una entrevista.

Algunos fabricantes de autos ya están rediseñando sus planes para 2022.

Peter Anthony, director ejecutivo de un proveedor del área de Chicago, redujo recientemente sus proyecciones de volumen para el primer semestre del próximo año en un 20%. Sin embargo, esa estimación es una suposición informada, porque los pedidos de sus clientes cambian día a día según la disponibilidad de chips, afirmó.

“Nadie lo sabe”, afirmó Anthony, cuya empresa UGN Automotive fábrica alfombras y aislamientos de interiores para varios fabricantes de autos japoneses. “Es un juego de azar total”.

Se espera que el último indicio de que los problemas de la escasez de chips no han terminado se produzca este viernes, cuando las principales empresas de autos informen sobre las ventas del tercer trimestre en Estados Unidos. Los analistas esperan una importante caída en las ventas del tercer trimestre, luego de una fuerte primavera, ya que la falta de semiconductores afecta la producción de vehículos y deja a los concesionarios con poco o ningún stock.

Los continuos problemas de la industria automotriz se remontan a los primeros días de la pandemia, cuando los proveedores de automóviles cancelaron los pedidos de chips debido a la preocupación por la debilidad de la demanda, dicen analistas y ejecutivos de la industria. Las empresas de electrónica de consumo absorbieron gran parte de esa capacidad, dejando a las empresas de autos y sus proveedores de repuestos con una escasez de chips cuando las ventas de automóviles se recuperaron en el verano boreal del 2020.

Varios contratiempos afectaron aún más la disponibilidad de chips, que se utilizan en todo, desde frenos antibloqueo hasta pantallas multimedia. Los cortes de energía, un incendio en un importante fabricante de semiconductores y otros desastres han interrumpido la producción de chips desde Texas a Alemania y Japón.

Ahora, la industria se enfrenta a problemas más abajo en la cadena de suministro. Los semiconductores fabricados por grandes fabricantes, como Taiwan Semiconductor Manufacturing Co., se envían a empresas de Malasia y otros países del sudeste asiático para su montaje y prueba. Recientemente, estas empresas se han visto afectadas por interrupciones en la producción debido, en parte, a las restricciones relacionadas con la pandemia y al aumento de los brotes de covid-19.

Se espera que esa parte de la cadena de suministro experimente una acumulación prolongada de chips utilizados por la industria automotriz y otros sectores, incluso si las restricciones por la pandemia se calman, afirmó Phil Amsrud, analista senior de la firma de investigación IHS Markit, que se especializa en el mercado de semiconductores de la industria automotriz.

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