En la última elección parlamentaria hubo 11.713 aportes económicos a campañas, que sumaron un total de $ 22.564 millones a partidos políticos y candidatos al Congreso Nacional, según cifras del Servicio Electoral.

Se trata de un monto que supera ampliamente los fondos que destinaron los siete candidatos a la Presidencia en la primera vuelta, cuya segunda vuelta se realizará el día 19 de diciembre. En aquella elección el abanderado del Partido de la Gente, Franco Parisi, registró la campaña más eficiente y cada voto tuvo un costo de sólo $ 1.

La Tercera PM realizó el mismo ejercicio, pero esta vez puso foco en los candidatos al Parlamento que más se endeudaron y fracasaron en su ruta por conseguir un escaño en el Senado y la Cámara de Diputados.

Si bien no resultó electa, las postulación al Senado de Karina Oliva se alza como la campaña más eficiente a la hora de comparar los aportes recibidos con el número de votos obtenidos. Cada uno de los sufragios que consiguió tuvo un costo de $ 520. La militante del Partido Comunes obtuvo aportes por $ 58.596.000 y registró un crédito con mandato por $ 46.500.000. Asimismo, la colectividad la apoyó con $12.000.000. Si bien reunió 112.730 votos, no fueron suficientes para resultar electa senadora en la Región Metropolitana. Pese a ello, debido a la gran cantidad de respaldo que tuvo, tendrá también una de las más altas devoluciones por parte del Servel.

La candidatura al Senado que acumuló la mayor deuda en créditos fue la de Paulina Vodanovic, abogada y miembro del Partido Socialista. La exsubsecretaria para las FF.AA durante la segunda administración de Michelle Bachelet, desde 2015 hasta 2018, registró cuatro préstamos por un total de $ 150.000.000. La candidata de Nuevo Pacto Social sumó 39 aportes con un total de $ 253.207.700, pero los resultados no fueron los esperados. Obtuvo 71.205 votos y cada sufragio tuvo un costo de $ 3.556.

El segundo candidato al Senado que más créditos acumuló fue el presidente del Partido Comunista, Guillermo Teillier, con tres préstamos que suman: $ 122.000.000. Si bien alcanzó una alto apoyo, con 101.506 votos, igualmente no le alcanzó para ser electo. Se trata de su segundo intento por llegar a la Cámara Alta, luego de que en 1997 no lograra los respaldos suficientes en la circunscripción 16, de la Región de Los Lagos. Cada uno de los votos del líder del PC tuvo costo de $ 1.452 y su partido lo apoyó con $ 25.000.000.

Le sigue Carolina Lavín Aliaga (UDI), que intentó conseguir un escaño en la circunscripción senatorial Nº 7. La exseremi de Justicia del primer gobierno de Sebastián Piñera obtuvo un crédito con mandato por $ 100.000.000 y su campaña recibió aportes por $ 110.800.000. La postulante, que también quedó fuera de la competencia, presentó el peor desempeño de costo por voto. En efecto, cada sufragio tuvo un costo de $ 6.107. Ello, si se considera que sólo logró reunir un total de 18.143 votosLa UDI la apoyó con $ 10.000.000.

Una situación similar ocurrió en la candidatura de Marcela Sabat (RN), aunque con matices. Su postulación recibió aportes por $ 40.000.000 por parte de RN y ella solicitó tres créditos por $ 100.000.000.

La campaña más costosa y que fue derrotada

La campaña que más apoyo monetario recibió por parte de un partido político es la del exministro de Salud Jaime Mañalich. El facultativo recibió fondos por $ 63.586.667 por parte de Evópoli en su intento por obtener un cupo en la Región Metropolitana para el Senado. Por otro lado, solicitó créditos por $ 85.700.000 y él mismo efectuó un aporte en dinero a su candidatura por $ 54.000.000. En total, su fallida campaña tuvo aportes por $ 258.553.958 y cada uno de los votos que recibió significó un costo de $ 1.950.

¿Quiénes donaron para la candidatura del exsecretario de Estado? En el listado aparecen Guillermo Tagle, presidente de IM Trust | Credicorp Capital; Juan Sebastián Piñera Morel, hijo del actual Jefe de Estado; Juan Sutil Servoin, hijo del presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) y director de Empresas Sutil, y Bernardo Larraín Matte, director de Empresas CMPC y Colbún.

Otro que también fracasó en su intento por llegar al Senado y que también figura con altos créditos es el sociólogo Sebastián Depolo. Según cifras del Servel, el militante de Revolución Democrática registró dos préstamos que suman $ 70.000.000 y en total su campaña tuvo aportes por $ 72.041.079. Es decir poco más de dos millones correspondieron a dineros externos, de los cuales $ 1.126.079 los entregó su propio partido.

El abogado Gabriel Silber Romo (DC) también buscó ser senador sin éxito. Para ello logró reunir aportes por $ 107.650.000, de los cuales $ 20.000.000 puso de él de su propio bolsillo y la Democracia Cristiana le ayudó con $ 5.000.000. No obstante, sólo tuvo 58.716 votos y cada uno de los respaldos conseguidos fue de $ 1.833.

Por otro lado, la candidata al Senado del Biobío Katherine Echaiz (Evópoli) también tuvo un bajo desempeño en las urnas. Al final, cada voto que obtuvo tuvo un costo de $ 5.820. Su candidatura tuvo aportes totales por $ 100.000.000. La mitad de dicho monto fue financiado por dos créditos con mandato y su partido la apoyó con siete transferencias por un total de $ 33.000.000.

Su candidatura contó con aportes de Carolina del Río, directora de Dercorp y exdirectora de Falabella S.A.; Juan Edgardo Obach, presidente del CEP, y Patricio Fernández Cox, socio de Kinza Capital.

Menores montos

En contrapartida, entre los diputados que más altos créditos solicitaron figuran los que obtuvieron altas mayorías en los comicios. A modo de ejemplo, la diputada comunista Karol Cariola, que registró la más alta votación a nivel nacional, informó haber obtenido un crédito con mandato de $ 43.000.000 para financiar parte de su campaña por el distrito Nº 9, que reúne a las comunas de Cerro Navia, Renca, Conchalí, Huechuraba, Lo Prado Quinta Normal, Recoleta e Independencia.

En la misma lógica, Francisco Undurraga (Evópoli), quien resultó reelecto por el distrito Nº11, registró el mayor crédito con mandato de la banca por $ 66.000.000 el 15 de octubre. El expresidente de la Cámara de Diputados obtuvo 43.372 votos.

Sin embargo, también hubo casos en los que pese a los altos montos inyectados, no pudieron ser electos. Uno de ellos es Pablo Kast, de Evópoli, quien se desempeñaba como diputado desde 2018 y figura entre los candidatos que más altos créditos solicitaron. El sobrino del abanderado presidencial José Antonio Kast obtuvo 15.686 votos y solicitó un crédito con mandato por $ 40.000.000 el 20 de octubre. Postuló por el distrito Nº 10, que integran las comunas de La Granja, Macul, Ñuñoa, Providencia, San Joaquín y Santiago.

Le sigue en ese listado Francisca Valdés (IND-UDI), que alcanzó 11.762 votos y para sus actividades solicitó un crédito por $ 34.715.300 el 8 de noviembre. La candidata es directora ejecutiva y cofundadora de Mujeres Empresarias, una agrupación que conecta y apoya a mujeres empresarias y ejecutivas en el mundo de los negocios.

Al otro lado de la vereda política, la candidata de Revolución Democrática Rocío Faúndez obtuvo 12.713, erigiéndose con la tercera mayoría detrás de Carmen Hertz y Claudia Mix en el pacto Apruebo Dignidad. La directora de Fundación Todo Mejora registró un crédito por $ 30.000.000, sin embargo no logró un escaño en el distrito Nº8.

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