La memoria es frágil y traicionera, pero algunos recordamos que cuando nos dijeron que postergáramos nuestra pensión, porque al retrasarla ésta aumentaría considerablemente, como si esa sugerencia tenía algún sustento en el tiempo, hoy nos encontramos que tenemos menos ahorros previsionales por el desplome que significa las pérdidas de los Fondos D y E, como consecuencias de los retiros del 10%, es como para exigir explicaciones y que nos devuelvan todo lo que se disipó.

El sistema previsional vigente en nuestro país, está siendo utilizado y triturado como un trozo de carbón al fuego y convertirlo en ceniza.  Es imposible que pretendamos tener mejores pensiones, si cada persona asume la pandemia con sus propios ahorros, sin pensar que el retiro de hoy será la pobreza del mañana, todo acto tiene su consecuencia, el futuro nos pasará la cuenta, nada es gratis y tiene su impacto y efecto.

Tenemos que ser serios, las cosas deben analizarse primero y luego se llevarlas a la práctica, midiendo el beneficio y perjuicio pensando en el bien común, y no en soluciones de parches o momentáneas que ya sabemos, siempre terminan siendo permanentes en el tiempo, y con solo unos días para cambiar el gobierno actual, las incertidumbres y las decisiones a tomar, son algo muy complejo, que nos afectará por mucho tiempo.

En nuestro país el sistema de pensiones lleva más de 40 años, tiene que ser mejorado, qué duda cabe, las personas van envejeciendo aceleradamente, cuando se dice que se debe incrementar variables para tener un sistema acorde con los tiempos, y que considere tener pensiones dignas,  resulta que sólo se ha ido dinamitando ese ahorro de todos con una rapidez nunca vista por parte de los “honorables” que necesitan urgentemente los votos de todos.

Quienes promocionaron el retiro del 10% de los ahorros de cada persona en su cuenta individual, hoy señalan que sus pares lo quieren expropiar, algunos esconden que se apropiarán de nuestros ahorros o nacionalizarlos, la incertidumbre se apodera de todo el país, lo que ha costado años y décadas, en cosa de meses se ha convertido en un país bananero, que no respeta los acuerdos internacionales, y con una inflación en las nubes, que ha borrado de un plumazo, el sueño de la casa propia, también emprendimientos que quedaron sin poder concretarse, todo a causa de la mala política que nos lleva a un abismo del cual muchos no podrán salvarse.

 

Margot Guerrero Bruner

Asesora Previsional

Corredor de Seguros

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