El 11 de marzo, The Fresh Market decidió actualizar su prospecto. La compañía había estado abierta en Bolsa desde 2010 a 2016, año en que el fondo Apollo adquirió la firma y la sacó del Nasdaq. Ahora volvían a la carga. Sus aspiraciones apuntaban a redebutar en Bolsa cuando las condiciones del mercado lo permitieran; puntualmente, cuando concluyera la guerra en Ucrania.

“Hemos pasado los últimos años devolviendo a The Fresh Market (TFM) a sus raíces de proporcionar una oferta de alimentos especializados, altamente diferenciada y mejorar la experiencia en la tienda y omnicanal”, señalaba hace algunos meses el presidente y CEO de la firma, Jason Potter. En 2020, la compañía cambió al equipo directivo y sumó justamente a Potter. Venían con pérdidas de US$65,4 millones en 2019 y una baja 1,8% en ventas equivalentes. En el año fiscal 2020 revirtieron las cifras rojas: sus utilidades ascendieron a US$26,9 millones y sus ingresos en locales equivalentes subieron 22,3% y su Ebitda, 86%.

“Con esta oferta, volveremos a los mercados públicos, lo que creemos que nos permitirá una importante flexibilidad en el financiamiento de nuestra estrategia, incluso permitiéndonos refinanciar una parte importante de nuestra deuda”, decía Potter. Todo eso se suspendió. No habrá reapertura en Bolsa. Apareció Cencosud.

Ya lo habían intentado previamente, pero ahora lograban concretar su aterrizaje a EE.UU. Los mismos controladores del retailer, los hermanos Paulmann, viajaron a ver operaciones, hasta que se encontraron con The Fresh Market. Negociaron algunos meses y el miércoles anunciaron la compra.

Los dueños de TFM son sociedades afiliadas de Apollo Global Management y los accionistas de TFM2, liderado por Ray Berry, miembro de la familia fundadora. El holding de los Paulmann adquirirá el 67% en US$676 millones y una parte de los fondos irá a bajar la deuda. “Las oportunidades son enormes, porque es una cadena que tiene foco en ciertas categorías y valores que necesitamos trasladar a Latinoamérica, como abastecimiento de productos orgánicos, veganos, calidad de productos como carne”, señaló el gerente general de Cencosud, Matías Videla. Ahora, entran a las grandes ligas…a un mercado que va al alza en EE.UU., en medio de la pandemia y con incremento de su poder adquisitivo.

“Ingresar a Estados Unidos crea oportunidades para estar más cerca de nuevas tendencias y traer mejores prácticas a la región”, apunta el managing director y partner de The Boston Consulting Group (BCG), Alfonso Astudillo.

Clientes de altos ingresos

The Fresh Market compite en el mercado de las tiendas especiales de alimentación y supermercados premium, con una oferta de productos preparados y delicatessen. Solo en 2021 ese sector movió US$656.003 millones, según datos de la consultora internacional IBISWorld. La nueva adquisición de Cencosud vendió US$1.933 millones, una pequeña porción de ese gran total.

Hoy, en Estados Unidos existen más de 40.000 empresas que se dedican a lo mismo; operan del orden de 64.126 tiendas, según IBISWorld. Es un mercado sumamente atomizado. Los principales actores son The Kroger Company, Albertsons Companies y Publix Super Markets. Y si bien el más relevante tiene 2.800 tiendas y ventas superiores a los US$ 122.000 millones, su participación bordea sólo el 19%. Entre los tres líderes totalizan apenas el 35,5% del mercado; el 64,5% restante está distribuido en miles de participantes, la gran mayoría pequeñas tiendas de no más de cinco empleados. Según el último Progressive Grocer’s List 2021, TFM está en la posición 76, no es grande para EE.UU., pero sí para Cencosud: pasará a representar el 12% de sus ingresos totales.

The Fresh Market tiene 160 locales distribuidos en 22 estados; un 32% de las tiendas están concentradas en Florida, un 17% en Carolina del Norte y del Sur, 8% en Virginia, 7% en Georgia, un 5% en Tennessee y el resto en otras zonas. “Los estados en los que actualmente estamos presentes han experimentado un fuerte crecimiento de la población, más del doble de la media nacional”, asegura la compañía.

El foco de ellas está en los productores frescos. Un 71% de lo que la compañía comercializa son alimentos perecibles. Tal es así que la firma trabaja con distribuidores especializados, además de unas 60 granjas que se encuentran en un radio de 160 kilómetros de sus tiendas. “Este mercado presenta desafíos logísticos no menores para una cadena con alta dispersión geográfica de tiendas; esto implica un foco especial en cómo se atienden las necesidades de inventario de los centros de distribución y reposición de las tiendas”, señala el socio líder de Consumo de Deloitte, Miguel Pochat.

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