Boca, otra vez campeón. El Xeneize goleó por 3-0 a Tigre en la final, en el Mario Alberto Kempes de Córdoba. El equipo de Sebastián Battaglia, con un semestre irregular, alza un nuevo título local. Ahora, tras los festejos, se preparará para afrontar un duelo de clasificación con Deportivo Cali de Rafael Dudamel por un lugar en los octavos de final de la Copa Libertadores.

El Xeneize y el Matador prácticamente no se sacaron diferencias durante gran parte de la primera mitad, hubo pocas aproximaciones y ocasiones claras de gol. Así las cosas Boca logró abrir el marcador sobre el final del primer tiempo gracias a Marcos Rojo, quien ganó de cabeza en el área y el arquero no pudo controlar la pelota.

Tigre reaccionó en la segunda mitad: salió a jugársela todo por el todo ante su rival y tuvo chances claras de gol, pero no estuvieron finos a la hora de concretar. Y, cuando más atacaba, el Xeneize estiró su ventaja: el lateral Frank Fabra recibió, se perfiló y disparó un bombazo directo al ángulo del arco de Gonzalo Marinelli. Golazo y 2-0 para el equipo de Sebastián Battaglia.

El golazo del lateral colombiano liquidó las chances de su rival. Cuando el encuentro llegaba a su fin, Luis Vázquez puso el 3-0 con un tanto de cabeza, para desatar la locura de la hinchada Xeneize que colmó el Mario Alberto Kempes.

Finalmente, Boca se quedó con la gran final en Córdoba: conquistó la Copa Liga Profesional y es el campeón del fútbol argentino. El Xeneize alza un nuevo título local. Ahora debe medirse mano a mano con Deportivo Cali, el jueves en la Bombonera, por un lugar en los octavos de final de la Copa Libertadores.

Por Ignacio Soto Bascuñán