En el ámbito previsional, queremos tener la libertad de saber que nuestros ahorros previsionales, que todos aportamos para nuestra vejez, siga siendo nuestro, que sea inembargable, e inexpropiable, existiendo una entidad privada, ya sea las actuales Administradora de Fondos de Pensiones u otras, como también una entidad estatal, pero siempre la decisión sea de cada persona que pueda elegir libremente quien le administre sus ahorros actuales y principalmente los ahorros futuros.

Dicho lo anterior, Hoy el subsecretario de previsión social, ha señalizado que, “no existe ninguna posibilidad que las Afps, puedan administrar las futuras nuevas cotizaciones obligatorias del 10%”. Es decir, todas las personas estarán “obligadas” a cotizar en un ente público, que no se sabe cual será, como se llamará, donde invertirá, por lo mismo, ignorando si esa posible rentabilidad será superior o inferior a las actuales de las Administradoras de Fondos de Pensiones, y por lo mismo, se deja en evidencia que los futuros ahorros ya no serán de propiedad de los cotizantes.

El gobierno señala que “respetarán” a los afiliados si quieren que sus ahorros actuales permanezcan en las AFPs. Me parece de perogrullo aquello, es decir, hay cosas que ni siquiera podría pensarse lo contrario. Distinto es qué además, nos señalen que las próximas cotizaciones “No” podremos elegir si queremos que sigan siendo administradas por las AFP y, eso es impropio de un régimen democrático. La respuesta de la Asociación de AFP, señala que “Eliminar las AFP no generará aumento de las pensiones”.

Han pasado siete gobiernos, con dos presidentes que se han repetido el mando por otros 4 años, y que sin embargo, aún seguimos con pensiones miserables, con un descuento del 10% que nunca se ha aumentado, cuya oposición de turno de cada uno de ellos, han rechazado siempre, ese consenso que se requiere para poder tener una nueva reforma previsional, pero con un acuerdo nacional que nunca se concreta.

Este nuevo gobierno, que ya cumplió 100 días en el poder, cuyo presidente  tiene la más baja aprobación, comparado con sus antecesores, debe tener presente, que las personas necesitan claridad, seguridad, y no solo que se garantice el derecho a las pensiones, que todas las constituciones del mundo lo tienen, incluida la actual y vigente, si no que los ahorros de los afiliados, seguirán siendo de cada trabajador y por ende, de su propiedad y que generen herencia como está consignado actualmente, y no imponernos entregarlos obligatoriamente al estado que, no siempre ha demostrado transparencia ni menos probidad.

 

Margot Guerrero Bruner

Asesora Previsional

Corredor de Seguros

www.margotpensiones.com