En algún momento de nuestra vida, todos perdemos el trabajo, ya sea por enfermedad, por despidos, por cierres de la fuente laboral, y cuando llega la vejez, debemos optar por las alternativas disponibles, de acuerdo a lo que hemos logrado ahorrar previsionalmente en una AFP, para cuando llegue el momento de acceder a nuestra pensión.

​Todos queremos tener un ingreso que sea para toda la vida, y que al momento del fallecimiento, dejarle esa pensión, que fue el esfuerzo de toda una vida, a nuestro cónyuge, a nuestros hijos o a quien estimemos conveniente. Que nuestra pensión no esté sujeta a las fluctuaciones de los mercados, que tengamos la tranquilidad de tener todos los meses nuestro dinero, que no se nos termine, que aumente diariamente, que no nos cobren comisión y ese sueldo seguro, e inembargable se llama una “renta vitalicia”.

Dicho lo anterior, hoy es el mejor momento para pensionarse, porque existe incertidumbre de no saber que ocurrirá con nuestros ahorros previsionales, si los trabajadores seguirán siendo dueños de sus ahorros, si tendremos libertad para elegir quien administrará ese descuento obligatorio y por lo mismo, hay que tomar decisiones informadas y no vivir con un arrepentimiento mañana.

Todos los gobiernos desean implementar una nueva reforma previsional, que es algo que se requiere urgentemente, sin embargo, hoy más que nunca, se requiere tener una buena asesoría previsional, que hará la diferencia en tener un ingreso temporal, o una pensión para toda la vida.

Margot Guerrero Bruner

Asesora Previsional

Corredor de Seguros

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