En todos los países, es obligatorio ahorrar para la vejez, por lo mismo, todo trabajador que inicie su vida laboral, el empleador está obligado a descontarle de su sueldo, es decir de la renta imponible, el porcentaje del 10% que se ingresa a la AFP, y esta invierte ese dinero que se va acumulando para el momento de pensionarse, ya sea por vejez, por invalidez, por vejez anticipada o una pensión de sobrevivencia.

​La familia es la única ”institución” que se mantiene con el tiempo, y que todos queremos seguir manteniendo siempre, por lo mismo, al momento de pensionarse, lo primero que todos se preguntan es como poder dejar protegido al cónyuge, a los hijos o a su pareja, al momento del fallecimiento.

​Dicho lo anterior, debemos considerar qué, en el ámbito previsional, la palabra “Herencia” se refiere exclusivamente al fallecimiento de un afiliado o un pensionado por una AFP, es decir por retiro programado, y no tenía beneficiarios legales, como son el cónyuge, hijos menores de 18 años o hasta 24 años al momento del fallecimiento. Sin embargo, los adultos mayores tienen arraigado, el hecho de dejarle a la familia, ese esfuerzo de toda su vida, denominado “su pensión”.

También existe otra alternativa a la “herencia” qué, al seleccionar la modalidad de Renta Vitalicia, se puede dejar su pensión a quien estime conveniente, sea pariente o no, y esa elección es muy apreciada por los pensionados, que siempre quieren tener libertad de decidir ellos a quien quieren proteger y no perder ese derecho tan apreciado y que es un deseo del alma y de corazón.

Margot Guerrero Bruner

Asesora Previsional

Corredor de Seguros

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