El director ejecutivo de Nestlé, Mark Schneider, dijo que la inflación seguirá siendo un problema en 2023 pese a que el mayor fabricante de alimentos del mundo está implementando este año las mayores alzas de precios en décadas.

“Esta es una situación que nadie deseaba”, señaló Schneider en una entrevista con Bloomberg Television. “Estamos viendo una enorme presión al alza sobre la energía, algunos productos básicos agrícolas y los costos de transporte”.

El volumen de bienes vendidos disminuyó un 0,2% en el tercer trimestre luego de que Nestlé elevara los precios un 9,5%. Hasta ahora, los consumidores han estado dispuestos a absorber los mayores costos a pesar de un aumento en la inflación que ha reducido los presupuestos de los hogares y elevado los costos de las materias primas de los fabricantes.

Nestlé no ha traspasado todas las alzas de los costos de sus insumos a los consumidores, dijo el ejecutivo. Existe el riesgo de que el impacto de los mayores precios de la energía en Europa reprima la demanda de productos Nestlé a medida que los consumidores con poco efectivo opten por productos más baratos. El próximo año, los salarios se sumarán a la presión de los costos ya que, en el primer trimestre, se llevarán a cabo negociaciones salariales en la mayoría de los países, indicó Schneider.

El fabricante de las cápsulas de café Nespresso y el alimento para mascotas Purina señaló que, para todo 2022, espera un crecimiento de los ingresos de alrededor de 8%, el extremo superior de su rango de proyección anterior. El grupo confirmó su objetivo de margen operativo de 17% para el año, que sería la segunda caída anual consecutiva.

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