Con gran suspenso termino el campeonato argentino tras la agónica consagración de Boca Juniors como campeón. El Xeneize empató 2-2 ante Independiente en La Bombonera, por la última fecha del torneo trasandino.

Pese a la igualdad, gracias a la derrota de Racing ante River Plate en Avellaneda, el Xeneize se quedó con el título. Leandro Fernández abrió de penal el marcador para el Rojo, mientras que Guillermo Fernández lo empató inmediatamente y Sebastián Villa lo dio vuelta con un golazo. Nicolás Vallejo puso el 2-2 definitivo.

Boca comenzó mejor el primer tiempo, manejando los hilos del partido. Sin embargo, no estuvo fino en la parte final. Eso mejoró a Independiente, que comenzó a encontrar más espacios y se animó a jugar. Fue así que, en una trepada de Lucas Rodríguez por izquierda, superó a Luis Advíncula, quien lo hizo trastabillar y no le dio otra opción a Darío Herrera que cobrar penal. Leandro Fernández se hizo cargo y lo cambió por gol a los 32′.

Dos minutos más tarde, llegó la reacción del Xeneize: tiro libre desde la derecha del paraguayo Óscar Romero, Pol Fernández la peinó y el balón se metió en el segundo palo.

Sebastián Villa entró para el complemento y le bastaron menos de cinco minutos para poner el 2-1 de Boca con un potente gol de tiro libre. Sin embargo, a los 36′ lo empató el Rojo con gol de Nicolás Vallejo.

El sufrimiento para Boca llegó cuando en el otro encuentro paralelo, le dieron un penal a Racing a los 45 minutos del segundo tiempo. Parecía que todo se desmoronaría, pero Franco Armani se lo atajó a Jonathan Galván y terminó con los gritos de algarabía de los hinchas xeneizes.

Por Ignacio Soto Bascuñán