Los negociadores que asisten a la cumbre climática de la ONU aprobaron a primera hora del domingo un acuerdo histórico que creará un fondo para compensar a las naciones pobres que sean víctimas de fenómenos meteorológicos extremos agravados por la contaminación de carbono de los países ricos.

Estos son las cuatro principales conclusiones que arrojó la cita celebrada en Sharm-el-Sheikh, Egipto.

1. Financiamiento para las pérdidas y daños de la crisis climática

En noviembre de 2020, los huracanes Eta e Iota impactaron Honduras con apenas dos semanas de diferencia. En total, se estima que 437 mil personas fueron afectadas, hubo 95 muertos y más de 90 mil casas dañadas. El PNUD, CEPAL y BID cuantificaron los daños y pérdidas del desastre: 2.130 millones de dólares.

El cambio climático está haciendo que los huracanes como Eta e Iota sean más peligrosos y dañinos, en parte por el aumento de temperaturas anómalas del océano y del aire. De acuerdo a los últimos informes del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC), las “pérdidas y daños” tienen que ver con pérdidas económicas y no económicas, desplazamientos forzados, movilidad humana, entre otros.

Por eso es tan importante la decisión que adoptaron los países en la 27° Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas por el Cambio Climático (COP27), realizada en Sharm-el-Sheikh, Egipto. Por primera vez en 30 años, desde la ONU se decidió crear un fondo especial para atender las pérdidas y daños causados por la crisis climática.

La discusión no fue fácil y tuvo a una chilena en un rol clave. La ministra de Medio Ambiente y connotada científica del IPCC, Maisa Rojas, fue una de las facilitadoras de la discusión, junto a su par de Alemania, Jennifer Morgan. “Después de intensas semanas de trabajo, este es un desenlace que emociona. Se tomó la decisión de crear un fondo especial para abordar Pérdidas y Daños. Esto era una petición histórica de los países en desarrollo y que se haya accedido es también histórico. Es la primera vez que se aprueba algo de esta magnitud”, afirma Rojas desde Egipto.

La ministra de Medio Ambiente Maisa Rojas, tras el histórico acuerdo en Egipto. Foto: AP

La discusión sobre las pérdidas y daños siempre han sido tensas, ya que, en el fondo, apuntan a las responsabilidades históricas de los países del norte global (Europa y Estados Unidos principalmente), que a punto de economías intensivas en carbono, alcanzaron sus actuales niveles de desarrollo y causaron gran parte del cambio climático, debido a la emisión de gases de efecto invernadero producto de la quema de carbón, petróleo y gas. El debate apunta a que los países ricos asuman su responsabilidad. Para los países vulnerables, en cambio, es una demanda por justicia climática. Por lo mismo, ven la resolución de la COP27 como un triunfo histórico.

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