La doctora Anushua Gupta, de Manchester, Inglaterra, quiso concientizar sobre el Covid-19 a través de lo que fue su dramática experiencia personal, y para eso dio entrevista a una revista especializada a la que contó el tortuoso padecimiento que vivió tras cinco meses de internación por haberse contagiado de coronavirus.

Gupta se convirtió en una de las primeras víctimas de la pandemia de Covid en Gran Bretaña a fines de marzo de 2020. Ahora, describió su angustiosa experiencia al realizar su propio informe médico, en primera persona en la revista Anesthesia Reports. Allí describió su enfermedad y tratamiento, que incluyó semanas de una intervención de último recurso llamada ECMO que se hizo cargo por completo de sus pulmones y corazón cuando estuvo a punto de morir.

Hace un año y dos meses, tras una semana con tos y otros síntomas ligados al Covid, fue internada en el hospital el 1 de abril. Su condición empeoró rápidamente y en pocos días empeoró tanto que comenzó a ver “una figura de alas negras” en alucinaciones. Sus médicos decidieron que necesitaba cuidados intensivos, que requerirían intubación traqueal y ventilación mecánica. Como resultado, Gupta accedió a ser puesta en coma inducido médicamente. Antes de ser sedada, pidió ver a su esposo y a su hija de 18 meses en una videollamada porque pensaba que iba a morir.

En su informe, Gupta da detalles escalofriantes de lo que le tocó vivir…

Gupta en una de las primeras visitas de su esposo, también médico, tras su desconexión a la respiración asistida.

Gupta en una de las primeras visitas de su esposo, también médico, tras su desconexión a la respiración asistida.

Tras aclarar que al momento de su contagio se sabía muy poco sobre el desarrollo y las formas de contagio del Covid, Gupta arranca su escrito: “Después de aproximadamente una semana de tos persistente, fiebre y dificultad para respirar cada vez mayor, ingresé en una sala médica del Hospital Wythenshawe el 1° de abril de 2020. Me deterioré clínicamente en las primeras horas del 4 de abril; me quedé sin aliento y experimenté alucinaciones visuales de una figura de alas negras dondequiera que mirara. Recuerdo haber visto que mis saturaciones de oxígeno arterial periférico eran del 80%, a pesar de la alta concentración de oxígeno que recibía a través de la mascarilla. Un consultor de cuidados intensivos me visitó poco después y me explicó que necesitaba ser trasladado a la unidad de cuidados intensivos (UCI) para intubación traqueal y ventilación mecánica. Esto requeriría un coma inducido médicamente y existía la posibilidad de que no sobreviviera”.

“Mis peores miedos se estaban volviendo realidad. Llamé a mi esposo y le pedí ver a nuestra hija en una videollamada porque pensé que nunca volvería a verla. Temí que nunca llegaría a cumplir el sueño que mi esposo y yo teníamos de vivir juntos hasta la vejez. Sin embargo, tenía que mantener la compostura por el bien de mi esposo, quien también tenía que ser fuerte por nuestra hija. Decidí ponerme en contacto con un amigo que es anestesista consultor en otra parte del Reino Unido. Esperaba que ella viera mi mensaje antes de que me llevaran a la UCI y contactara a mi esposo para ofrecerle apoyo y consejo, dado su conocimiento médico. Le pregunté si sobreviviría, lo que debe haber sido una pregunta extremadamente difícil de responder. Más tarde esa noche me sedaron y permanecí así durante dos meses”.

El informe prosigue con la información que Gupta recabó luego de haber despertado, en base a testimonios de los colegas que la atendieron. “Nueve días después de mi ingreso en la UCI, empeoré aún más. Me remitieron, me aceptaron y me colocaron en ECMO venovenosa (VV) la noche del 13 de abril de 2020. Como sucedió, el hospital donde ingresé es también el centro de ECMO que sirve al noroeste de Inglaterra, uno de los cinco centros del país que trabajan juntos en red. Sin embargo, mi caso todavía tenía que ser discutido y evaluado con los mismos criterios que cualquier otro caso de cualquier hospital del país. No todo el mundo es aceptado, pero los médicos decidieron darme una oportunidad. Permanecí en ECMO con mi sistema respiratorio completamente respaldado durante 34 días. Fui uno de los primeros pacientes en el Reino Unido en recibir ECMO para la neumonitis COVID-19. Inicialmente, mis médicos tenían muy pocas esperanzas, si es que tenían alguna, de que yo sobreviviera, y le dijeron a mi esposo que había poca evidencia sobre qué estrategias podrían usarse contra la enfermedad”.

Junto al grupo de terapistas que la asistieron constantemente para salvar su vida.

Junto al grupo de terapistas que la asistieron constantemente para salvar su vida.

Las mejoras empezaron para Gupta a partir del 13 de mayo de 2020. El 23 de ese mes le hicieron una traqueotomía y le sacaron los sedantes. Luego de eso recibió oxígeno durante ocho semanas más.

Secuelas del Covid: la pérdida de la voz

A Gupta le dieron el alta el 1° de septiembre de 2020, 150 días después de su ingreso en el hospital. Y si bien mejoró notablemente, hay problemas que subsisten. “Desde el alta, mi recuperación ha sido exponencial. Mi hija ha sido mi fuerza motriz, apuntalando mi determinación de mejorar. Mi esposo ha continuado apoyándome en todos los sentidos. Reanudé mi trabajo clínico en noviembre de 2020, aunque actualmente solo trabajo de forma remota. Sufrí varias complicaciones de la neumonitis por COVID-19 y su manejo durante mi estadía en el hospital, incluida la embolia pulmonar; neumotórax; hipertensión pulmonar; colangitis esclerosante secundaria; y abscesos hepáticos. Un gran desafío fue dejar el oxigeno externo, ya que mis músculos respiratorios estaban débiles debido a muchas razones, incluida la gravedad de la enfermedad y el largo período de apoyo ventilatorio que recibí”, continúa la doctora en su explicación.

Gupta contó que quedó con atrofia muscular, algo que la llevó incluso a tener que aprender a sentarse erguida, estar parada y caminar algunos pasos como si fuese un bebé de un año. No podía alimentarse, cepillarse los dientes o el pelo, lavarse ni agarra una lapicera.

“Cuando me quitaron la sedación, me alarmó descubrir que no tenía voz -cuenta Gupta- y eso fue tan angustioso que no pude comunicarme. Mis estructuras laríngeas estaban edematosas debido a la intubación traqueal prolongada. Los terapeutas del habla y el lenguaje me proporcionaron carteles para ayudarme a comunicar mensajes simples, pero esto resultó difícil porque mis manos estaban muy débiles y no podía señalar la casilla correcta. A veces era frustrante no poder comunicarse de manera eficaz”.

Hoy, en familia, Gupta sigue con varias complicaciones relacionadas al llamado "Covid prolongado".

Hoy, en familia, Gupta sigue con varias complicaciones relacionadas al llamado “Covid prolongado”.

“Siete meses después de mi alta del hospital, mi recuperación no está completa. Tengo cambios significativos en mis pulmones. Se desconoce si esos cambios son reversibles”, escribió. “Sufrí de manera significativa dolores en múltiples articulaciones durante muchos meses. Creo que esto puede ser lo que otros han descrito como ‘COVID prolongado’”.

“Me ha dado una inmensa alegría, satisfacción y una sensación de logro poder contar la historia de mi batalla contra el Covid y que otros lean mi historia”, escribió Gupta. “Escribir esto marca el primer aniversario de cuando me sentí muy mal. Espero que este informe cree conciencia y dé esperanza a los demás de que se puede tener un buen resultado a pesar de una enfermedad tan grave”.

¿Qué es el tratamiento ECMO?

El sistema de Oxigenación por Membrana Extracorpórea (ECMO por sus siglas en inglés) es un equipo de ventilación mecánica que permite realizar la función respiratoria y limpiar la sangre para que los pulmones permanezcan menos activos.

El ECMO funciona extrayendo la sangre desde una vena del paciente, con ayuda de una cánula o tubo específico. Después, se dirige a un circuito artificial, que es externo al cuerpo, para su oxigenación y limpieza.

Es posible usar ECMO durante días o semanas continuas, pero, una vez que se logra estabilizar al paciente, se debe volver al método estándar de ventilación mecánica.

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