A cinco días de que termine la disposición vigente del cierre de fronteras en el país, las autoridades sanitarias ya han adelantado algunos puntos sobre el anuncio que realizarán este jueves respecto al plan “Frontera Protegida”, que entre otros aspectos, daría más flexibilidad a las personas vacunadas, como ha sido la tónica de las medidas dispuestas.

Durante el balance de la pandemia del lunes, el ministro de Salud, Enrique Paris, reconoció que el tema les “preocupa enormemente”, especialmente por la aparición de nuevas variantes. “Tenemos en este momento la aparición de la variante Delta, hemos detectado 32 casos en Chile, hay más de 100 países que tiene una circulación altísima de esta variante”, destacó.

La preocupación la reforzó mientras era interpelado ayer en la Cámara de Diputados, aunque también sostuvo que “no le podemos impedir el ingreso a los chilenos”, aunque dijo que se “mantendrá el estricto cierre” de éstas. Posterior a la instancia, la subsecretaria de Salud Pública, Paula Daza, adelantó que en el anuncio se podrían “extender algunas de las excepciones que tenemos. Hay excepciones que son casos humanitarios, casos sanitarios, pero poder extender esas excepciones a personas vacunadas que puedan salir de Chile”. “La idea es dar ciertas libertades en ese aspecto, pero el jueves lo vamos a anunciar. Sobre todo vamos a ser tremendamente rigurosos en la entrada, desde el punto de vista de testeo, trazabilidad, aislamiento, y también fiscalización y sanción para aquellas personas que no respeten la cuarentena cuando ingresen a Chile”, añadió.

La preocupación de Paris también es compartidas por expertos que apuntan a “consolidar” la suerte de “ventana epidemiológica” por la que atraviesa el país, y a mantener especial alerta ante la posible importación de variantes, tanto de Delta como de otras que puedan llegar.
Amenaza de variantes y “consolidar la baja de casos”

“Es cierto que estamos en una situación esperanzadora, donde los casos vienen a la baja por varias semanas, pero lo que tenemos que hacer es consolidar esa baja. Si tenemos pocos casos, los que puedan aparecer pueden ser más fáciles de rastrear, y así mejorar la trazabilidad. Además, todavía tenemos rezago en urgencias y muertes, con cerca de 100 decesos diarios”, indicó a Emol Álvaro Castillo, epidemiólogo y profesor asociado del Centro de Investigación de Sociedad y Salud de la Universidad Mayor.

A su juicio, la “principal amenaza” tiene que ver con las nuevas variantes, “en particular con Delta, que no es la variante predominante por ahora, pero sí en otros países asociados a la irrupción de ésta. Además, todavía no sabemos cómo se va a comportar la vacuna Sinovac ante Delta”. “Nuestra realidad epidemiológica no es igual al de todos los países, en parte, porque estamos más avanzados en el proceso de vacunación, por lo que si se empiezan a abrir las fronteras, puede que haya una importación grande de casos, y vuelva a ocurrir lo que ya hemos vivido con estas dos olas”, agrega el académico.

Misma preocupación comparte el epidemiólogo y experto en Salud Pública de la Universidad de Chile, Gabriel Cavada, quien plantea que “si hay algo que, a mi juicio, no debería hacerse, es facilitar las medidas de entrada a Chile”, y apunta incluso a poner foco en las fronteras terrestres.
Colmed: “No nos parece prudente el relajamiento de medidas”

El Colegio Médico (Colmed) emitió esta tarde una declaración pública, en la víspera de la presentación del plan, con seis lineamientos de acción, donde enfatizan que “en el escenario actual resulta fundamental mantener un control estricto de fronteras para evitar el ingreso de nuevas variantes. Esto es fundamental para poder sostener en el tiempo el control interno y las libertades civiles que se han retomado”.

“No resulta razonable arriesgarnos a nuevos rebrotes, poner en riesgo la salud de la población con un mayor número de fallecidos y la posibilidad de requerir nuevamente cuarentenas extensas al interior del país, afectando a un porcentaje mucho mayor de la población y el consiguiente impacto sobre el personal de salud y el desplazamiento en la atención de los pacientes con patologías no covid-19. En esta línea, no nos parece prudente el relajamiento de las medidas de control fronterizo”, indican.

El plan plantea mantener una apertura basada en viajes esenciales, considerando una gradualidad en el incremento del tipo de viajes permitidos; testeo seriado en viajeros con PCR 72 horas antes de viajar, PCR al ingreso y PCR a los 7 días. También apuntan a una cuarentena supervisada por 10 días en hotel sanitario como estándar para cualquier viajero internacional.

En tanto, “zonas de origen con tasas de incidencia menores a 3 por 100.000 y vacunados con esquema completo pueden tener tiempos más reducidos de cuarentena, pero en ningún caso eximir del cumplimiento del testeo seriado y las cuarentenas”. Asimismo, al “fortalecimiento de la estrategia de TTA como fundamental para hacer viable y seguro un incremento en el flujo de viajeros, de tal manera que en caso de que existan ingreso de personas positivas sus contactos sean trazados y puestos en cuarentena rápida y oportunamente. Para esto se hace imprescindible contar con una aplicación de seguimiento de uso obligatorio para personas que ingresen al país”.

En un quinto punto, piden “ampliar los espacios en los puntos de control de revisión de antecedentes para entrada al país, haciendo cumplir normativas requeridas de distancia social y aforos por espacios”, y en sexto lugar, “reconocer las fronteras terrestres y marítimas como puntos de entrada probables de nuevas variantes de igual importancia que la frontera por aeropuerto”.
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