El ministro ruso de Defensa ordenó el miércoles a sus tropas retirarse de la ciudad ucraniana de Kherson, la única capital regional bajo control ruso en todo el país, un repliegue importante y un posible punto de inflexión en la invasión de Putin.

“Proceda a la retirada de las tropas y adopte todas las medidas necesarias para garantizar el traslado seguro de las tropas, del armamento y de los equipos al otro lado del río Dniéper”, ordenó el ministro ruso de Defensa, Serguei Shoigu, al jefe de la agrupación de fuerzas rusas que combaten en Ucrania, general Serguei Surovikin.

La retirada de Kherson -que se encuentra en una región del mismo nombre que Moscú se anexionó ilegalmente- supone otro importante revés para Rusia. La ciudad, con una población de 280.000 habitantes antes de la guerra, es la única capital regional capturada por las fuerzas rusas desde que comenzó la invasión del 24 de febrero.

Shoigú aprobó el repliegue después de que Surovikin admitiera en su informe que la defensa de la ciudad y sus aledaños en la orilla derecha del Dniéper era “inviable”.

El general subrayó que en las condiciones actuales tampoco es posible abastecer al contingente militar ruso desplegado en la zona.

Surovikin, que asumió a principios de octubre el mando de todas las tropas rusas en Ucrania, admitió que la retirada no era “una decisión fácil”, aunque dijo que la prioridad para Moscú es proteger la vida de civiles y militares.

“Vamos a salvar la vida de nuestros soldados y la capacidad de combate de nuestras unidades. Mantenerlos en la orilla derecha (occidental) es inútil. Algunos de ellos pueden ser utilizados en otros frentes”, dijo Surovikin.

La noticia se produjo tras semanas de avances ucranianos hacia la ciudad y una carrera de Rusia para reubicar a más de 100.000 de sus residentes.

En las últimas semanas se ha especulado con que Moscú podría retirar sus fuerzas de la orilla occidental del Dnipro o atrincherarse para librar una sangrienta batalla en los próximos días o semanas.

Anteriormente, el puente principal de una carretera que sale de la ciudad de Kherson fue volado. Unas fotos publicadas en Internet mostraban el vano del puente de Darivka, en la principal carretera de salida de Kherson hacia el este, completamente derrumbado en las aguas del río Inhulets, un afluente del río Dnipro.

Los ucranianos que publicaron fotos del puente destruido sobre el Inhulets el miércoles especularon con que había sido volado por las tropas rusas en preparación para una retirada.

Las autoridades ucranianas no confirmaron inmediatamente el movimiento, y el presidente Volodimir Zelensky sugirió en los últimos días que los rusos estaban fingiendo una retirada de Kherson para atraer al ejército ucraniano a una batalla atrincherada. Zelensky calificó de “teatro” los intentos de convencer a los civiles para que se adentren en el territorio controlado por los rusos.

Las fuerzas ucranianas habían puesto el punto de mira en la estratégica ciudad industrial, situada en el río Dniéper, que divide la región y el propio país.

Durante el verano, las tropas ucranianas lanzaron incesantes ataques para recuperar partes de la provincia más extensa.

Más de 70.000 residentes fueron evacuados a finales de octubre, junto con los miembros del gobierno regional instalado por el Kremlin, según los funcionarios nombrados por Moscú, aunque los funcionarios ucranianos cuestionaron esta afirmación. Los restos de Grigory Potemkin, el general ruso que fundó Kherson en el siglo XVIII, también fueron trasladados de la Iglesia de Santa Catalina de la ciudad.

La ciudad y partes de la región circundante fueron tomadas en los primeros días del conflicto cuando las tropas rusas impulsaron su ataque hacia el norte desde Crimea, la zona anexionada ilegalmente por el Kremlin en 2014.

En los últimos meses, Ucrania utilizó lanzacohetes HIMARS suministrados por Estados Unidos para atacar repetidamente un puente clave sobre el Dniéper en Kherson y una gran presa aguas arriba que también se utiliza como punto de paso. Los ataques obligaron a Rusia a recurrir a pontones y transbordadores que también fueron blanco de Ucrania.

El anuncio de la retirada había sido anticipado por los influyentes blogueros de guerra rusos, que lo describieron como un amargo golpe.

“Al parecer, abandonaremos la ciudad, por muy doloroso que sea escribir sobre ello ahora”, dijo el blog War Gonzo, que cuenta con más de 1,3 millones de suscriptores en Telegram. “En términos sencillos, Kherson no se puede sostener con las manos desnudas”, decía. “Sí, esta es una página negra en la historia del ejército ruso. Del Estado ruso. Una página trágica”.

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