El geógrafo Marcelo Lagos analizó la seguidilla de sismos que se percibió este fin de semana en la zona centro-sur del país, principalmente en la comuna de Lebu, en la Región del Biobío, donde los habitantes realizaron una evacuación preventiva a la zonas altas de la ciudad.

De acuerdo al experto, el enjambre sísmico que afectó a esta localidad estaría dentro de lo normal. Eso sí, lamentó una serie de imprevistos que, a su juicio, revelan la “fragilidad” ante este tipo de eventos.

“La sismicidad que experimentamos ayer (sábado), está dentro del rango de la normalidad. Son eventos recurrentes, pero evidentemente detonaron en los habitantes de la zona los recuerdo de hace 12 años”, sostuvo Lagos, apuntando al 27F de 2010.

¿OTRO MÁS FUERTE?

En 24 Horas, el docente también habló sobre las personas que decidieron alejarse de la zona costera, pese a no existir una indicación oficial por parte de las autoridades. “Las conductas de autocuidado basadas en la señales de la naturaleza, está bien. Lo malo es que se hayan caído las comunicaciones, porque si confiamos en un sistema tecnológico que te debe alertar tempranamente, no puede ser que ante un evento 6,2 no haya electricidad, no hayan comunicaciones y hoy, incluso, se suspendan las clases en las escuelas”, precisó.

“De alguna forma nos revela que los niveles de fragilidad que tienen nuestros asentamientos humanos costeros ante este tipo de eventos”, agregó.

Finalmente, el geógrafo insistió en que el enjambre sísmico está “dentro de la normalidad e, incluso, no hay que descartar la posibilidad de que tengamos un evento superior, pero nunca equivalente al de 2010″.

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