Pese a la fuerte condena y aislamiento internacional a raíz de la brutal invasión a Ucrania, el régimen ruso mantiene el respaldo de sus históricos socios latinoamericanos. Las dictaduras de Venezuela, Cuba y Nicaragua no sólo no se sumaron al masivo rechazo por los ataques de las tropas de Vladimir Putin contra la población civil ucraniana, sino que apoyan públicamente al Kremlin en su incursión militar. Este fuerte respaldo responde a la gran influencia que alcanzó Moscú en América Latina desde hace décadas.

Este miércoles Evan Ellis, profesor e investigador del Instituto de Estudios Estratégicos del Colegio de Guerra del Ejército de los Estados Unidos, alertó ante el Congreso norteamericano sobre la creciente expansión y amenaza de Rusia en la región.

Durante su intervención ante la Cámara de Representantes presentó un análisis y una perspectiva “personal” sobre las actividades rusas en el hemisferio occidental.

“Rusia ha demostrado su intención y capacidad, aunque limitada, de llevar a cabo actividades militares y otras actividades estratégicas orientadas contra Estados Unidos y nuestros socios en el Hemisferio Occidental”, indicó el experto norteamericano, quien afirmó que “el vehículo clave” para lograr esa expansión “ha sido la connivencia con los regímenes autoritarios, como Venezuela, Nicaragua y Cuba”.

Las actividades rusas denunciadas por Ellis van desde despliegue de tropas y equipamiento militar, hasta campañas de desinformación.

En el caso de Venezuela, el reconocido investigador norteamericano recordó que “en los últimos meses, Rusia ha desplegado equipo militar, tropas y mercenarios” en el país caribeño, “y ha proporcionado asistencia técnica al régimen de Maduro”. Estas iniciativas se suman al despliegue de sistemas de defensa antiaérea S-300, y a la presencia de al menos 100 instructores y técnicos militares y mercenarios del Grupo Wagner.

Desde 2008 hasta la fecha, el Kremlin envió a Venezuela en reiteradas ocasiones sus bombarderos Tu-160 con capacidad nuclear. Ese 2008, por ejemplo, también desplegó una flota de cuatro buques de guerra. Ellis señaló que Rusia “ha amenazado con establecer una base militar en la pequeña isla de La Orchila, frente a la costa de Venezuela”.

Desde 2006, las ventas en equipamiento militar de Rusia a Venezuela ascienden a unos 11.400 millones de dólares.

Esta creciente presencia militar rusa en el país caribeño ha despertado una gran preocupación en la vecina Colombia, uno de los principales aliados de Estados Unidos en la región. “Es posible que los rusos hayan proporcionado a Venezuela una capacidad radioelectrónica para interceptar comunicaciones que podría utilizarse para interceptar comunicaciones de Colombia y Brasil”, afirmó Ellis.

Otro aliado estratégico de Rusia en la región es el régimen nicaragüense de Daniel Ortega. El profesor norteamericano recordó ante el Congreso de Estados Unidos que el Congreso de ese país, por orden del dictador sandinista, “autorizó recientemente entre 180 y 230 tropas, aviones, barcos y armas rusas para operar en suelo nicaragüense”. Una medida que en realidad se trató de una extensión de la autorización aprobada en noviembre de 2021 para que las fuerzas de Putin operen en el país centroamericano.

Al igual que en Venezuela, Rusia también ha desplegado sus bombarderos Tu-160 Backfire con capacidad nuclear y otras aeronaves militares en Nicaragua en reiteradas ocasiones, incluso violando en varias oportunidades el espacio aéreo colombiano.

Desde 2013, Rusia también se comprometió a utilizar sus buques de guerra para patrullar en aguas nicaragüenses. Y en los últimos años incrementó la provisión de tanques, vehículos blindados, helicópteros y aviones militares, y barcos de misiles.

La dictadura cubana también se beneficia del envío de equipamiento militar ruso desde la época de la Unión Soviética.

Además de la extensa presencia militar rusa en la región, otra amenaza que genera cada vez más preocupación a Estados Unidos es lo que Ellis definió como la “guerra de información”. Al respecto, explicó que Moscú, en cooperación con los regímenes de Venezuela, Cuba y Nicaragua, inició desde hace tiempo una fuerte campaña de desinformación a través de “trolls” y “bots” en las diferentes plataformas y redes sociales.

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