Estados Unidos expresó nuevamente su “preocupación” por “la situación de los derechos humanos” en Cuba y, en esa línea, “instó al Gobierno a liberar incondicionalmente a todos los presos políticos”. El pedido se dio en el marco de una reunión entre funcionarias de ambos países este miércoles en La Habana.

La secretaria de Estado Adjunta para Asuntos Consulares, Rena Bitter, y la directora de los Servicios de Ciudadanía de Inmigración de EEUU, Ur Mendoza Jaddou, estuvieron en la capital cubana entre el 8 y el 10 de noviembre, según informó la embajada norteamericana en un comunicado.

Este miércoles tuvo lugar el encuentro de las enviadas con el viceministro de Relaciones exteriores de la isla, Carlos Fernández de Cossío, en el que se trataron también temas como la “tramitación de la reunificación familiar cubana” y la “reanudación del procesamiento de visas de inmigrante a principios de 2023 en la Embajada de Estados Unidos en La Habana”, detalló el comunicado.

En tanto, los voceros cubanos se limitaron a anunciar que en el encuentro se abordó “la importancia de que se reanuden totalmente los servicios migratorios y consulares de la embajada estadounidense en La Habana” sin hacer referencia al pedido sobre los derechos humanos que sí mencionó la cancillería estadounidense.

La reunión entre ambas partes se dio en medio de un éxodo masivo de cubanos que, con esperanzas de una mejor vida, huyen del país -principalmente con destino a Estados Unidos-.

De hecho, durante el pasado año fiscal -que abarca desde octubre de 2021 hasta septiembre del 2022- se registró la cifra récord de migrantes irregulares en general -y de cubanos, en particular- que arribaron a la frontera sur de los Estados Unidos. Esto ha llevado a que la cuestión migratoria se convierta en un tema clave para la política nacional estadounidense.

Según informó el Departamento de Aduanas y Protección de Fronteras (CBP), los migrantes cubanos en este período sumaron 224.607, lo que se suma a los más de 6.182 que fueron detenidos por la Guardia Costera de Washington en Florida, desde octubre del año pasado.

En paralelo, en ese período, la administración de Joe Biden hizo entrega de 23.996 visas a cubanos y, por primera vez desde 2017, cumplió con el acuerdo migratorio bilateral de 1994 que establece la entrega de un mínimo de 20.000 visas al año a los isleños.

Por su parte, el régimen cubano culpa a Estados Unidos de esta migración irregular de sus ciudadanos. Además, apunta contra Washington por no cumplir con el acuerdo bilateral así como con la Ley de Ajuste Cubano, establecido en 1996, que permite a los isleños solicitar la residencia permanente en el país norteamericano tras haber cumplido un año y un día allí.

La administración de Joe Biden ha tomado medidas en los últimos dos años muy distintas de las adoptadas por la pasada gestión, de Donald Trump. Así, tras haberse suspendido el diálogo en 2018 entre las partes, en abril pasado Biden abrió el diálogo bilateral sobre la migración y el creciente flujo de cubanos en el país.

También, avanzó con el paulatino incremento de de sus servicios consulares en la isla y el restablecimiento del programa de reunificación familiar, que también estaba suspendido desde el 2017.

La crisis social y política en Cuba se ha visto intensificada en el último tiempo. Sumado a las consecuencias de la pandemia se dieron el tenso clima político y los estragos que causó en la isla el paso del huracán Ian, que ha provocado largos apagones en todo el país y dejó a cientos de manifestantes detenidos.

(Con información de EFE)

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