Con molestia, preocupación y temor reaccionaron las enfermeras y TENS de Punta Arenas tras darse a conocer la denuncia de una joven colega, quien habría sido violada por dos sujetos contagiados con Covid-19, al interior de la residencia sanitaria donde trabajaba.

En la antesala de la audiencia de formalización contra los imputados, un grupo de funcionarias de la Salud se congregó frente al hostal Chapital, en calle Armando Sanhueza, para manifestarse contra la situación que generó repudio generalizado en la ciudad.

En entrevista con La Prensa Austral, la TENS Paula Duncker, aseguró que «tenemos miedo, sobre todo ahora, se me desgarra el alma y estamos muy mal. Piensen en que vienen dos personas y te violan y tú arriesgándote por vocación, porque quieres salvar vidas y ayudar a la gente. Son violadores asquerosos que te exponen al riesgo de enfermar, de contagiarte y hasta de un embarazo. Cómo queda nuestra compañera, las heridas psicológicas, porque este daño es para siempre y de noche nadie nos ayuda».

«No tenemos ningún resguardo, ni militar, ni de Carabineros y tampoco guardias privados. Somos mujeres solas controlando a esas personas, de las que no sabemos nada, no sabemos qué patologías tienen, si son alcohólicos, drogadictos… Yo me he visto dos veces teniendo que activar operativos policiales por el ingreso de droga», añadió.

Residencias sanitarias

De acuerdo al relato de otras trabajadoras, se han presentado distintos problemas con los pacientes que llegan a las residencias sanitarias de la localidad: fugas, personas alcohólicas e incluso la presencia de un sujeto que trató de quemar a su hermana.

Respecto a los hechos, la presidenta de la Federación Nacional de Trabajadores de la Salud (Fenats) Alicia Poblete, indicó al citado medio que «se hizo presente el desgaste, la falta de protección y de personal, donde lo único que se les informaba es que no hay presupuesto. Es una situación que nos tiene consternados, no entendemos por qué si son extranjeros de un barco, por qué no se dejó el barco en cuarentena y los trajeron a la ciudad, cuando sabemos que quienes se embarcan en estos barcos ya han sido procesados en sus países de origen”.

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