“El litio es un insumo clave en las baterías que funcionan con millones de computadoras portátiles y en las que Estados Unidos está basando su futuro automotriz electrificado. Chile se encuentra sobre las reservas de litio más grandes del mundo; produjo alrededor del 25% de la oferta comercial mundial en 2020. Esa es razón suficiente para prestar atención al inminente referéndum del 4 de septiembre en Chile sobre una nueva propuesta de Constitución: podría reformular el marco legal para la minería en la nación sudamericana, que tiene un tratado de libre comercio de 18 años con Estados Unidos”.

Así comienza un editorial publicado por el diario The Washington Post, que analiza la importancia del plebiscito del próximo domingo en Chile, donde señala que “la nación sudamericana debería enviar su propuesta de Constitución para una reescritura”.

“Los orígenes del próximo referéndum se encuentran en una convulsión más reciente: la ola de protestas a menudo violentas contra la desigualdad que se extendió por Chile en 2019, lo que obligó al entonces gobierno conservador a ofrecer un proceso para redactar una nueva Constitución para reemplazar la carta de 1980 desarrollada bajo el régimen militar del Gral. Augusto Pinochet”, recuerda el periódico.

“Una asamblea constituyente electa entregó su borrador final el 4 de julio de 2021 (sic). El documento purgaría el orden político de sus vestigios de gobierno militar de derecha y lo sustituiría por ideales progresistas: amplios derechos de las mujeres y los indígenas junto con el ambientalismo. En una concesión pragmática, la asamblea se negó a nacionalizar los recursos minerales como habían exigido algunos de la izquierda, y decidió en cambio prohibir la minería en áreas ambientalmente sensibles y someter la industria a una mayor regulación”, prosigue.

Según The Washington Post, “el optimismo público inicial se ha desvanecido en medio de preocupaciones sobre la competencia y el equilibrio de la asamblea, el 70% de cuyos miembros procedían de la izquierda política (…) Quienes se oponen a la nueva Constitución objetan que su designación de Chile como ‘plurinacional’, con la intención de empoderar a la octava parte indígena de la población, socavaría la cohesión nacional. A otros les preocupa que la incertidumbre obstaculice la inversión mientras un nuevo Congreso intenta traducir nuevas disposiciones constitucionales sobre minería y otros recursos naturales en legislación”.

En su parte final, el periódico estadounidense enfatiza que “los chilenos parecen descontentos con la opción binaria que enfrentan el 4 de septiembre”. “Una encuesta reciente encontró que más del 80% cree que la nueva Constitución debe ser enmendada de inmediato si es ratificada y, si no lo es, que la Constitución existente debe ser reformada. Las campañas del ‘apruebo’ y el ‘rechazo’ han revelado las reformas que buscarían si prevalecen. Esto sugiere que la aprobación de la Constitución está en duda y, alentadoramente, que el centro político de Chile se está reafirmando”, concluye.

/psg