De cara a una nueva conmemoración este viernes del 11 de septiembre de 1973, el Presidente Sebastián Piñera, manifestó su expectativa, porque la fecha “no sea un factor que siga dividiendo a los chilenos”.

Consultado respecto a si se hará un acto con motivo de este hito, el Mandatario indicó que “el 11 de septiembre es una fecha que divide a los chilenos, hay interpretaciones distintas, hay hipótesis encontradas, hay sentimientos confrontados. Por eso como Presidente de Chile me ha tocado referirme a lo que significa el 11 de septiembre, lo que significó el 11 de septiembre, las lecciones que tenemos que aprender del 11 de septiembre y esta vez lo vamos a hacer nuevamente”.

Asimismo, Piñera aseveró que “yo espero que el 11 de septiembre sea un día que no divida a los chilenos, sino que todos juntos podamos aprender las lecciones del 11 de septiembre. El 11 de septiembre pasaron muchas cosas, terminó el Gobierno de la Unidad Popular, se produjo un quiebre en nuestra democracia, hubo muchos chilenos que perdieron sus vidas”.

“¿Qué tenemos que aprender del 11 de septiembre?, yo creo que tenemos que aprender a cuidar nuestra democracia, a cuidar nuestra convivencia, porque -como lo dije anteriormente- cada vez que nos hemos dividido solamente hemos cosechado dolores, frustraciones. En cambio, cada vez que nos hemos unido, hemos logrado los más hermosos triunfos de nuestro país”, sostuvo.

En esa línea, dijo que “yo espero espero que este 11 de septiembre no sea un factor que siga dividiendo a los chilenos sino que se una instancia, una oportunidad para juntos aprender las lecciones de aquel 11 de septiembre, por tanto, juntos proteger y promover nuestra democracia y la calidad de vida de todos nuestros compatriotas”.

Previamente, el Mandatario había expresado que para enfrentar los desafíos del país se requiere “unidad”, pues “una casa dividida nunca va a prevalecer. Segundo, capacidad de diálogos y de acuerdos, tercero, entender que aquí tenemos colaborar y no confrontar. Cuarto, condenar la violencia donde quiera que ocurra y cualquiera sea su origen no tiene ninguna justificación. Aquí los responsables son los violentistas, pero también quienes de una u otra forma siempre la justifican, la legitiman, amparan y la promueven”.

“Ha sido un año extremadamente duro, pero ahora viene la primavera, y junto con eso, queremos traer aires de esperanza a nuestro país”, precisó, añadiendo que se requiere el diálogo y no la descalificación, la colaboración y no la confrontación, la responsabilidad y no el populismo.

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