“Soy un hombre de izquierda y Colo Colo es un club de izquierda”, dijo en alguna oportunidad Aníbal Mosa, cuando era Presidente de la Concesionaria Blanco y Negro.

Y en otra, llegó al estadio Monumental a ver un partido de fútbol femenino con la polera del Che Guevara (foto)

 

Sin embargo, no tuvo ningún empacho en incluir como hombre fuerte de su probable nuevo directorio a Fernando Arab, reconocido militante UDI y ex subsecretario del Trabajo del pasado gobierno de Sebastián Piñera.

¿Cuál es la razón de este cambio?

Muy sencillo, darle un caramelo al bloque derechista de Leonidas Vial, a sabiendas que este iba a aceptar el pacto, porque a su vez significaba desbancar el bloque del partido comunista que desde hace algún tiempo es dueño y señor del CSD Colo Colo.

No hay que olvidar que en algún momento el propio Edmundo Valladares reconoció que él había llegado a Colo Colo siguiendo órdenes de partido que si el partido lo disponía no tendría ningún inconveniente en asumir otra labor en cualquier estamento.

Más aún, sin abanderizarse abiertamente y dando a entender que lo hacían por el bien de Colo Colo, destacados miembros de la familia alba y simpatizantes Del PC, como Marcelo Barticciotto y el arquero nacionalizado ecuatoriano Omar Carabalí salieron públicamente a respaldar a Valladares.

Y no hablar de la campaña que se hizo en redes sociales al respecto.

NO FUE LO ÚNICO DE MOSA