La última ceremonia de los Oscar ha pasado a la historia por la agresión de Chris Rock a manos de Will Smith, sin que ningún otro acontecimiento o conflicto pueda hacerle sombra. A causa del bofetón que la estrella le propinó al cómico por reírse de su mujer, Smith ha dimitido de la Academia y sido vetado durante 10 años de las entregas de premios, aunque durante el evento en sí nada le impidiera regresar al escenario para recoger un Oscar por su interpretación en El método Williams. El discurso que dio entonces fue tan sorprendente, lindando lo grotesco, que ya no hubo modo de que la resolución de la categoría de Mejor película le disputara los titulares. CODA es el film que ha ganado el premio principal de estos Oscar, pero parece que ya nadie se acuerda de él.

Podría pasar algo distinto, sin embargo, con el anuncio en sí de la victoria. Al escenario del Dolby Theatre subieron Lady Gaga y Liza Minnelli para anunciar el film ganador. Minnelli sorprendió al público al aparecer subida en una silla de ruedas que llevaba la cantante (y aspirante a una nominación por La casa Gucci que nunca se materializó), y dando la sensación de estar bastante aturdida frente al público. La artista ganó el Oscar en 1973 por Cabaret y hoy cuenta con 76 años de edad, de forma que muchos pensaron que andaba bastante mal de salud. Y no iban en efecto desencaminados, pero esa no era exactamente la razón por la que subió al escenario en silla de ruedas. Así lo ha revelado su amigo, el músico Michael Feinstein, durante una entrevista en The Jess Cagle Show.

Según cuenta Feinstein, Minnelli subió en silla de ruedas contra su voluntad, luego de avisar a la dirección de la Academia de que no quería aparecer de esa guisa en el escenario. Bien al contrario, deseaba incurrir sobre una silla de director. La necesidad de que Minnelli no estuviera de pie se debe a una dolencia de espalda que le dificulta caminar, y fue algo de lo que la Academia llevaba tiempo avisada, antes de que le “obligaran” a subirse a una silla que no quería. “Ella dijo ‘no quiero que la gente me vea cojeando ahí fuera’. Dijo ‘ya sabes, quiero tener buen aspecto. No quiero que la gente se preocupe por mí”, asegura Feinstein. Según él, Minnelli habría sido “saboteada” por la organización de la Academia.

“Entonces, cinco minutos antes de que saliera, cuando se sentó en una silla de director entre bambalinas (y porque supongo que todos andaban conmocionados por lo que había pasado antes), el director de escena dijo ‘no, tiene que estar en una silla de ruedas’”. Feinstein concede que pudo ser un error de los organizadores, derivado de la confusión que había levantado el bofetón de Smith y su posterior Oscar. Lo que no quita que fuera humillante para Minnelli. “Estaba nerviosa y le hicieron parecer que andaba aturdida. ¿Te imaginas que de repente te obliguen a ser visto por millones de personas de una forma que no quieres? Pues eso es lo que ocurrió”.

Antes de la ceremonia, Minnelli le habría dicho a Feinstein: “No, no voy a estar en silla de ruedas delante de todo el mundo. No lo haré. Me he negado a hacerlo”. Cuando lamentablemente la Academia contradijo sus deseos, Minnelli subió al escenario conmocionada y sin poder hablar con normalidad. “Aunque es una pena lo ocurrido”, concluye Feinstein, la cantante estos días “se encuentra muy bien”. La Academia de Hollywood no se ha pronunciado sobre este aserto, y tampoco lo ha hecho Lady Gaga.

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