Estamos aún en periodo de ajustes, pero al menos las primarias de la Unidad Constituyente, ex Concertación, ex Nueva Mayoría, que ahora pasó a llamarse Nuevo Pacto Social, nos retrotrajeron a las lógicas del pasado, esas que no sorprenden, que cumplen con lo preestablecido y que responden a los pronósticos. Nada de sorpresas. Ganó Yasna Provoste como las encuestas habían adelantado. Y, ello según tendrá efectos porque la irrupción de la expresidenta del Senado “vuelve a modificar el cuadro político” y hace “probable que Gabriel Boric se sienta empujado a reforzar la identidad de izquierda de su candidatura”. Ascanio Cavallo

Una izquierda o centroizquierda además que como varios columnistas apuntaron llega más fragmentada que nunca a las elecciones –fragmentación a la que Marco Enríquez contribuyó, dejando a varios “exigiendo una explicación”, como si de un chiste de Condorito se tratara. En estos “tiempos revueltos”, según , “el problema es de gobernabilidad” y ésta “no es hoy patrimonio de nadie”. Y si la actual oposición supo complicarle la vida a Piñera, según Soto, chocó con una dura realidad en el último tiempo: “Que nunca tuvo un proyecto común”. Lo que deja mejor situada, por irónico que eso parezca, a la centroderecha en el test de gobernabilidad. Héctor Soto

Pero finalmente, en esa pelea –la de los votos, no la de la gobernabilidad- la disputa estará en el centro y ahí, según , “la candidatura DC hará más difícil la conquista de votos de centro para (…) Sebastián Sichel”. Por ello, agrega, parece lógico que la disputa “por ese espacio más moderado e independiente sea al final una de las claves del desenlace de noviembre”. Y a la luz de eso, la elección de una DC como candidata de la ex Concertación podría, ser según Colodro un gesto “visionario, de cordura histórica”. Aunque también –si de renovación hablábamos- una muestra más de descomposición de su proyecto político. De estrella a “actor secundario”Max Colodro.

/boletín semanal de Opinión de La Tercera .

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