“Creo que Ignacio Briones dentro de la centro derecha tiene pocas probabilidades de ganar, pero tiene muy buenas razones para perder. Y son básicamente que su presencia en una primaria en la centroderecha podría consolidar y hacer más fuertes las ideas liberales”. Las palabras del rector de la Universidad Diego Portales, Carlos Peña, el lunes pasado en radio Infinita, reflejan con claridad la decisión de Evópoli de apostar por el ministro de Hacienda como su carta presidencial, según lo comentan sus mismos dirigentes.

Dijo también el rector: “Briones podría contribuir a que en ese sector del arco político surgiera un liberalismo más fuerte, más consciente y más orgulloso de sí mismo. La democracia requiere una derecha moderna y liberal”.

Y sostuvo: “Hay ocasiones en que la gente tiene que ser capaz de competir a sabiendas que no va a ganar, porque competir es una buena forma de ir consolidando un proyecto político, y creo que esa es la situación en que se encuentra Ignacio Briones”.

Si bien el nombre de Briones sonó en más de una ocasión como presidenciable, la bajada de Felipe Kast de la carrera hacia La Moneda consolidó al ministro de Hacienda como la carta de Evópoli, llevando el liberalismo social como su bandera de lucha.

Prácticamente la mayoría de sus dirigentes hoy están cuadrados tras Briones, pero debe ser el consejo general del partido, fijado para el 30 de enero, quien lo defina oficialmente como su nombre para la primaria de Chile Vamos.

Sobre el momento en que Briones deba dejar el gabinete, desde la colectividad señalan que el ministro “no saldrá para algo que aún no se le ha ofrecido”, refiriéndose explícitamente al consejo de fines de mes. En esa instancia, según comentan altas figuras de Evópoli, el secretario de Estado contaría con la mayoría de las adhesiones.

Independientemente de eso, el tema ya se instaló en La Moneda y podría ya generar ruido. De hecho, ayer tanto el vocero de gobierno, Jaime Bellolio, como el ministro del Interior, Rodrigo Delgado, tuvieron que enfrentar preguntas al respecto. “El ministro Briones ha sido un gran ministro y hoy día sigue siendo ministro de Hacienda”, dijo el titular de la Segegob. Y agregó: “Él no ha contestado a la solicitud que le hace el partido y nosotros como gobierno nos sentimos muy orgullosos que distintas figuras que han estado en este gabinete o en el gabinete del primer gobierno del Presidente Piñera, sean hoy día quienes puedan liderar los destinos de Chile Vamos y del país hacia el futuro”.

Está presente en el mundo político, la salida del gobierno de Mario Desbordes (RN) de Defensa, y de Sebastián Sichel, de BancoEstado, cuando sus respectivos sectores comenzaron a levantarlos como presidenciables.

| “Hay ocasiones en que la gente tiene que ser capaz de competir a sabiendas que no va a ganar, porque competir es una buena forma de ir consolidando un proyecto político, y creo que esa es la situación en que se encuentra Ignacio Briones”, dijo el lunes el rector de la UDP, Carlos Peña.

Evópoli debe tener un candidato. Esa es la premisa que repiten en el partido para que lleve adelante el liberalismo social, que se “reivindiquen las políticas serias” y que se combata el populismo. Recuerdan que Briones encarnó aquello en el complejo debate que debió enfrentar sobre el retiro del 10% de las AFP, donde incluso dirigentes de la derecha se sumaron al proyecto de la izquierda.

El concepto de liberalismo social lo vienen trabajando desde la “prehistoria” de Evópoli, cuando antes de la existencia del partido, en 2011 un grupo de dirigentes y amigos, la mayoría con algún cargo en Piñera I, decidieron formar el think tank Horizontal, entre ellos, Ignacio Briones.

Entre sus conceptos se encuentra confiar en que el mercado es el mejor mecanismo para lograr un país menos desigual, pero con un Estado activo, que por ejemplo, asegure la competencia. Explican que es “pro mercado, pro competencia, no pro empresa”. A diferencia de la derecha más tradicional, “no se trata de achicar el Estado porque sí, sino sacarle la grasa y dejarlo con músculo”.

Postulan también conceptos como “ciudad justa” para hacer frente a las desigualdades que se ven en las grandes ciudades con problemas de hacinamiento o sectores sin servicios básicos para los vecinos. Tal como se lee en un documento de Horizontal de 2018 cuando Briones era presidente del directorio del centro de estudios. “No se trata, por supuesto, de reivindicar un igualitarismo ramplón de plena igualdad material entre los habitantes de la ciudad y cuyo correlato sería una perniciosa nivelación hacia abajo. De lo que se trata es de pensar a la ciudad como un espacio que provea mínimos comunes exigentes y suficientes en materia de acceso a ciertos bienes públicos fundamentales y formación de capacidades en aras del despliegue de los talentos y el ejercicio la libertad. A fin de cuentas, se trata de ver a la ciudad como un espacio compartido, un techo común bajo el cual se aspira a que interactuemos como iguales ciudadanos”, planteó entonces el hoy ministro.

También subrayan aquello de “los niños primero” -uno de los conceptos que más ha defendido Felipe Kast, desde su candidatura presidencial- para concentrarse en los más vulnerables y sobre cómo atacar las diferencias que se generan al nacer ya con una desigualdad de oportunidades. En esos casos, plantean, se necesita un Estado activo.

Las ideas las han explicitado en diferentes papers, documentos y columnas. Como la del director ejecutivo de Horizontal, Sebastián Izquierdo publicada en La Tercera, en febrero pasado. “El liberalismo no es de izquierda, ni de derecha. Este apunta hacia adelante, evitando aquellos extremos que propenden al desequilibrio, pues persigue los acuerdos y la moderación práctica. Una sociedad organizada en torno a principios liberales, procede gradualmente y desarrolla políticas vanguardistas, que permiten llevar a cabo reformas sociales sustentables, cuidando la responsabilidad fiscal. Esto es de suma importancia, ya que la tentación de caer en soluciones populistas es enorme en momentos de crisis como el actual, por lo que la brújula del liberalismo ha sido clave para no perdernos en la creatividad de los políticos maximalistas”.

De este modo, con un arsenal de ideas, Evópoli busca entrar a la cancha parándose en la carrera presidencial con Briones desde el centro político, espacio que hasta ahora estaba ocupando solo el ex presidente de BancoEstado, Sebastián Sichel.

Por Mariela Herrera para El Líbero

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