En la clásica película “Volver al Futuro” (1985) el doctor Emmet “Doc” Brown logra concretar el sueño de toda su vida como científico: convertir un automóvil deportivo DeLorean en una máquina del tiempo, lo que le permite a su escudero Marty McFly viajar 30 años atrás en el pasado, donde se topa con una serie de rostros familiares, partiendo por sus padres adolescentes que aún no se emparejan.

Tal como el recordado doctor Emmet Brown de “Volver al futuro”, hoy también existen algunos científicos de la vida real que han intentado en las últimas décadas cumplir el sueño de hacer realidad los viajes en el tiempo. Es el caso de Ron Mallett, un astrofísico afroamericano de 75 años quien se desempeña actualmente como profesor de física en la Universidad de Connecticut, y que ha pasado casi toda su carrera investigando los agujeros negros y la teoría de la relatividad general, del espacio, el tiempo y la gravedad, formuladas y exploradas por el célebre científico Albert Einstein.

Mallett, un científico que se crió en un barrio del Bronx, en Nueva York, relata que tenía 10 años de edad cuando su padre, un reparador de televisores, murió repentinamente de un ataque al corazón, un evento que, según el científico, lo dejó devastado.

“Para mí, el sol salía y se ponía con mi padre, él era el centro de las cosas. Él me inculcó el amor por la lectura y alentó mi pasión por la ciencia. Un año después de su muerte me encontré con una versión ilustrada de la clásica novela de ciencia ficción ‘La Máquina del Tiempo’, de H.G. Wells. Fue el libro que cambió mi vida y me hizo científico. Desde ese época soñé con construir una máquina capaz de visitar el pasado y que me permitiera encontrarme de nuevo con mi padre”, recuerda Mallett.

El astrofísico agrega que “encontré por primera vez el concepto de viaje en el tiempo en la década del ’50. Por entonces ni siquiera habíamos ido al espacio y la gente ni siquiera estaba segura de sí podríamos. Yo era un lector voraz y leía todo lo que llegaba a mis manos. En las estanterías del ejército de salvación me encontré con los escritos y teorías de Albert Einstein, que fueron mi inspiración clave”.

Ron Mallett, tras concluir la secundaria, se enlistó en la Fuerza Aérea de Estados Unidos, donde sirvió durante cuatro años, siendo asignado a varias misiones en Vietnam. Posteriormente obtuvo una licenciatura, una maestría y un doctorado en física, especializándose en la teoría de Albert Einstein. Tras trabajar en United Technologies, una empresa fabricante de aviones (donde trabajó aplicando el uso del láser a los motores a reacción) se integró a la Universidad de Connecticut (UCONN) como profesor de física, donde comenzó a considerar en silencio la posibilidad de viajar en el tiempo.

“Por entonces estaba consciente del estereotipo del ‘profesor chiflado’ y no quería que mis ambiciones y teorías fueran ridiculizadas. Pero cuando comencé a hablar abiertamente sobre el tema del viaje en el tiempo, descubrí que coincidía con muchos otros, algo que evidencia la universalidad del deseo de volver a visitar el pasado. La gente comenzó a contactarme, literalmente de todo el mundo sobre la posibilidad de retroceder en el tiempo”.

Mallet explica que los viajes en el tiempo dependen, ante todo, de la teoría especial de la relatividad de Einstein y la teoría general de la relatividad.

“Para resumirlo en palabras simples, Einstein dijo que el tiempo puede verse afectado por la velocidad. Tomemos el ejemplo de unos astronautas que atraviesan el espacio en un cohete que viaja cerca de la velocidad de la luz. El tiempo pasaría de manera diferente en la Tierra que para las personas en el cohete. Si ellos volvieran a casa, podrían volver descubriendo que sólo son unos años mayores, pero que han pasado décadas aquí en la Tierra. Entonces, el resultado es que, de acuerdo con la teoría especial de la relatividad, si viajas lo suficientemente rápido, respectivamente, estás viajando en el tiempo”.

Ron Mallett aclara que en la teoría general de la relatividad “Einstein supone que la gravedad (presente en todo lugar y momento en el universo) está íntimamente unida al espacio y al tiempo por un nexo que sería la geometría: en presencia de una masa, el espacio-tiempo se ‘deforma’ ¿Qué significa esto? Significa que el espacio adquiere una geometría diferente de la que conocemos (el llamado espacio plano o euclidiano), donde ocurren cosas muy diferentes a lo normal; por ejemplo, puede que la línea más corta entre dos puntos sea una curva y no una recta, como en el espacio plano. En resumen, Einstein, con su idea de conectar la gravedad con la geometría, cambió drásticamente el concepto de interacción gravitatoria. La gravedad ya no es una fuerza, sino una deformación del espacio-tiempo”.

Mallett postula que al girar teóricamente el espacio-tiempo en una curva en forma de rizo, uno podría viajar desde el futuro de regreso al pasado, y luego de regreso al futuro, a través de los llamados agujeros de gusano -conocidos también como puente de Einstein-Rosen-, una hipotética característica topológica descrita en las ecuaciones de la relatividad general, que esencialmente consiste en un atajo o túnel con dos aberturas a través del espacio y el tiempo.

Sin embargo, Mallett, además de los agujeros de gusano, sugiere que la luz también podría usarse para afectar el tiempo a través de algo llamado anillo láser. Para ello creó, de hecho, un prototipo que ilustra cómo los láseres podrían usarse para crear un haz de luz circulante que retuerce el espacio y el tiempo, inspirado en su primer trabajo experimentando con el efecto de los láseres en los motores de los aviones a reacción.

“Resultó que mi comprensión sobre los láseres eventualmente me ayudó en mi avance al comprender cómo podría encontrar una forma completamente nueva para la base de una máquina del tiempo. Al estudiar el tipo de campo gravitacional producido por un láser de anillo, esto podría conducir a una nueva forma de ver la posibilidad de una máquina del tiempo basada en un haz de luz circulante”, explica Mallett, quien también formuló una ecuación teórica que, en su opinión,, demuestra que esto podría funcionar en la realidad.

“Eventualmente, un haz de luces láser en circulación podría actuar como una especie de máquina del tiempo y causar un giro en el tiempo que le permitiría regresar al pasado, aunque existe un inconveniente. Se puede enviar información de regreso, pero sólo puede enviarla de vuelta al punto en el que encendiste la máquina”.

Otros científicos, por lo pronto, han tomado con reticencias la teoría y fórmula propuestas por Ron Mallett para viajar al pasado. El astrofísico Paul Sutter, por ejemplo, comentó que “el viaje en el tiempo al pasado está permitido, potencialmente, en nuestra teoría de la relatividad general, cómo entendemos la gravedad, pero cada vez que tratamos de inventar un dispositivo teórico de viaje en el tiempo, algún otro elemento de física interrumpe y arruina la fiesta. No creo que el trabajo de Mallett sea necesariamente fructífero, porque sí creo que hay defectos profundos en sus matemáticas y su teoría, por lo que un dispositivo práctico parece inalcanzable”.

Asimismo, Ken D. Olum y Allen Everett, científicos del Instituto de Cosmología, Departamento de Física y Astronomía de la Universidad norteamericana de Tufts, expresaron también sus críticas a la teoría del profesor Mallett, aduciendo que habían encontrado agujeros en su ecuación y la practicidad de su dispositivo propuesto.

Si bien el astrofísico Ron Mallett, quien ha sido contactado varias veces por Hollywood para recrear su historia en una película, reconoce que es poco probable que sus teorías y diseños le permitan viajar en el tiempo en su vida, confiesa que “hay que partir de la base que mis ideas son, por el momento, teóricas. En la actualidad estoy intentando obtener fondos para realizar experimentos de la vida real. Esto no es como el cine. No va a suceder al cabo de dos horas, a costa de lo que sea que pagues por el boleto de cine. Te costará, pero es perfectamente posible. Einstein ya demostró que, en teoría, viajar en el tiempo no es una fantasía”.

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