Polonia —que es miembro de la OTAN— y el secretario general de la alianza militar dijeron el miércoles que un misil que cayó en una zona rural polaca y mató a dos personas aparentemente no fue un ataque intencional y que la defensa aérea en la vecina Ucrania probablemente lanzó el proyectil, fabricado en la era soviética, contra los ataques rusos a la red eléctrica ucraniana.

“Las defensas ucranianas estaban lanzando sus misiles en varias direcciones y es altamente probable que uno de esos cayera desafortunadamente en territorio polaco”, afirmó el mandatario polaco Andrzej Duda. “No hay nada, absolutamente nada que sugiera que fue un ataque intencional contra Polonia”.

En una reunión de la OTAN, el secretario general Jens Stoltenberg se mostró de acuerdo con las conclusiones preliminares. “Hay una investigación en curso sobre este incidente y tenemos que esperar su resultado. Pero no tenemos indicios de que este sea el resultado de un ataque deliberado”, afirmó la prensa.

Sin embargo, el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy discrepó con esa conclusión y pidió una investigación más exhaustiva.

Las evaluaciones preliminares del misil del martes aparentemente minimizaban la probabilidad de un ataque que provocara una gran escalada de la invasión rusa de Ucrania, iniciada hace casi nueve meses. Un ataque deliberado de Rusia a Polonia hubiera podido arrastrar a la OTAN al conflicto.

Con todo, Stoltenberg y otros culparon en términos generales, aunque no específicos, a la guerra del presidente ruso Vladimir Putin.