Dos tiroteos sangrientos ocurrieron en distintas ciudades de Sudáfrica este fin de semana.

El primero, que dejó 15 víctimas mortales, tuvo lugar en el municipio de Sowetoen la periferia de Johannesburgo, en la madrugada de este 10 de julio, cuando “un grupo de hombres armados con rifles y pistolas de 9 milímetros entraron a la taberna y comenzaron a disparar al azar a los clientes que estaban sentados”, aseguró la policía en un comunicado.

En el citado comunicado se apuntaba que “de acuerdo con los testigos, los atacantes llegaron al lugar a bordo de un minibús Toyota y muchas de las víctimas perdieron la vida en momentos en que intentaban huir del lugar, dijo el comisionado de la Policía de la provincia de Gauteng, el teniente general Elias Mawela.

Todas las personas presentes en el momento del ataque eran mayores de 18 años y el bar se encontraba operando dentro del horario legal de funcionamiento, subrayó el primer ministro de Gauteng, David Makhura, citado por el ‘Sunday Times’ de Sudáfrica”.

Poco antes de lo ocurrido en el municipio de Soweto, otro incidente violento con armas de fuego se registró en un bar de la ciudad de Pietermaritzburg, en el este de la nación.

Según fuentes policiales citadas por el medio local ‘Times’, dos hombres bajaron de un auto, entraron en una taberna y abrieron fuego contra los clientes.

Dos personas murieron en el lugar y otras dos fallecieron después cuando fueron trasladadas a centros médicos.

La policía investiga estos hechos como incidentes de criminalidad, en un país donde la inseguridad y las altas de homicidios son un grave problema.

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