Las FARC consideraron perpetrar un atentado contra el entonces presidente de Colombia Juan Manuel Santos (2010-18) cuando ambas partes sostenían los contactos que a la postre condujeron al acuerdo de paz con la extinta guerrilla, reveló el miércoles el ex jefe rebelde Rodrigo Londoño.

El plan “para atentar contra la vida en ese momento del Presidente Juan Manuel Santos” fue descartado porque era “poco ético”, afirmó Londoño durante una audiencia ante la justicia especial de paz surgida del histórico acuerdo.

También conocido como Timochenko, Londoño dijo que el líder de las FARC de la época, Alfonso Cano -quien más tarde moriría abatido en un operativo militar-, sometió la acción a consideración.

“Esa discusión se realizó, hubo el debate frente al tema del atentado personal, lo que eso significaba y en últimas él (Cano) tomó la decisión y dijo que eso no se iba a ejecutar porque no sería ético actuar contra una persona con la cual en ese momento se estaba dialogando”, añadió.

El ex Presidente y Nobel de Paz Juan Manuel Santos firmó un acuerdo con las FARC en 2016 para poner fin a más de medio siglo de conflicto con la que fuera la guerrilla más poderosa de América.

La confesión de Londoño se dio durante una audiencia ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), en la que debía explicar su responsabilidad en el magnicidio del líder conservador Álvaro Gómez, en 1995, un asesinato reconocido por las FARC.

Desde que la guerrilla depuso las armas en 2017 y aceptó someterse a la JEP, los líderes comparecen ante el tribunal para confesar sus crímenes y reparar a las víctimas, a cambio de poder ejercer la política como partido.

Los máximos responsables que cumplan con esos compromisos recibirán penas alternativas a la prisión, de lo contrario se exponen a sanciones de hasta 20 años de cárcel.

Londoño es el jefe del ahora partido de izquierda Comunes y fue el último comandante de las FARC después de Alfonso Cano, fallecido en un operativo militar en 2011 cuando Santos era presidente.

En enero, el Tribunal de paz imputó crímenes de guerra y lesa humanidad a ocho ex mandos de las FARC, incluido Londoño, por el secuestro de más de 21.000 personas.

Los máximos líderes de la extinta guerrilla han aceptado su responsabilidad en varios de los crímenes que han estremecido al país en seis décadas de conflicto armado.

/psg