Solo como muestra, el hombre de marras desde su anterior periodo de gobierno ha reconocido la existencia de terrorismo en Bío Bío y Araucanía y precisó que poseía “antecedentes, información y pruebas de múltiple naturaleza” y que los incendios declarados en las regiones antes señaladas donde murieron 7 brigadistas fueron intencionados. Así lo declaró a Europa Press el 9 de enero de 2012, “Nunca vamos a permitir que los violentista tengan la última palabra”; “el terrorismo en la Araucanía no se puede tolerar”, expresó a un medio nacional. Pero terminó su primer periodo de gobierno y la cosa siguió aumentando, sin mejorar en nada la situación de la macrozona sur y el terrorismo ha continuado diciendo la última palabra.

            Y poco antes de asumir su segundo mandato aseguró a Univisión que se trata de una zona donde hay terrorismo. “Una cosa distinta es tolerar el terrorismo. Hay terrorismo en La Araucanía, ¿Qué cree usted de personas que quemaron vivo a un matrimonio de ancianos como fue el matrimonio Luchsinger Mackay, que queman las iglesias con niños y mujeres adentro, que destruyen plantaciones de sus propios compañeros del pueblo mapuche, que destruyen las plantaciones, las bodegas, las siembras, las maquinarias y el trabajo de años, simplemente para causar terror en la región?”

            En diciembre del 2018, el máximo funcionario afirmó públicamente que se han quemado “iglesias con mujeres y niños adentro en la región de La Araucanía”; junto con anunciar una especie de Plan Marshall, para que esa región recupere el atraso que tiene en materia de desarrollo con respecto al resto del país”. Falta tan solo unos meses para que haga abandono de su cargo y no se han visto frutos de su “Plan Marshall” como tampoco un avance para combatir el terrorismo.

                Pero seamos objetivos, se ha preocupado de los derechos humanos. Claro, pero de los suyos. No en vano en la pasada cuenta pública dijo que aumentará los presupuestos del INDH y de la Defensoría de la Niñez, y anunció la creación de una fiscalía especial de DD.HH., y que el “laborioso y eficiente” fiscal nacional, Abbot -ex Mapu y subversivo- ya notificó contactos con organismos de las Naciones Unidas -nuestros patrones- y anunció la reapertura de algunas causas. Es decir, continuará la persecución para carabineros y los miembros de las fuerzas armadas.

            Pero la guinda de la torta: En los próximos días viajará a Europa para reunirse con diversas autoridades, incluyendo una audiencia con el Papa y con la “inefable y bien ponderada” Alta Comisionada de Derechos Humanos, la ex frentista Michel Bachelet”. Cae de cajón, se va congraciar con su vecina y sumar puntos a favor ante una eventual acusación de violación de derechos humanos. Se dice que el niño maravilla Benjamín Salas sería el autor intelectual ¿o le preguntó a doña Cecilia y a sus hijos?

            Pero ciudadano Piñera, además de su nebuloso pasado, Ud. es un canalla, un ser miserable y despreciable. ¿Se recuerda de lo que escribió el 13/12/2016?, como ex presidente y ya candidateándose para un nuevo periodo con respecto a los enfermos terminales y personas de avanzada edad privados de libertad. Después de citar desde el código de Hammurabi, el antiguo testamento y diversos tratados internacionales, apela avanzar hacia una legislación más moderna y humanitaria, beneficiando incluso a aquellos que, a pesar de haber sido condenados por delitos graves, merecen dignidad en la última etapa de su vida y la oportunidad de tener una muerte digna junto a sus familiares y seres queridos.

            Durante su mandato han fallecido más de veinte ancianos miembros de las fuerzas armadas y carabineros con enfermedades terminales y no tuvieron la oportunidad de alcanzar una muerte digna junto a sus seres queridos, porque para ellos, no existen indultos, amnistía -ley vigente- ni siquiera una pena sustitutiva. El último fue un funcionario de carabineros de 83 años, con un severo Alzheimer que fue derivado al hospital penitenciario donde se contagió y murió a causa del COVID.

            Podrá escapar de un tribunal internacional, pero no del juicio histórico y creo que este último pesa mucho más.

Fernando Hormazábal Díaz

General de Brigada (R)

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