El presidente de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, Jerome Powell, indicó hoy que si la recuperación económica continúa su solidez podría ser “apropiado comenzar la reducción” en el volumen del estímulo monetario a finales de año.

“Si la economía evoluciona como se anticipa, sería apropiado comenzar a reducir el ritmo de compra de activos este año”, comentó durante su discurso en la conferencia de banqueros centrales de Jackson Hole, Wyoming.

Asimismo, dijo que la Fed mantendrá los tipos de interés en el rango de entre el 0% y el 0,25% desde marzo de 2020 y las compras mensuales de bonos por US$120.000 millones en respuesta al impacto económico causado por la pandemia del covid-19.

En esa línea, Powell subrayó además que la economía norteamericana sigue progresando hacia los puntos de referencia fijados por el banco central para reducir sus programas de emergencia.

Igualmente, defendió la opinión de que la actual inflación probablemente pasará y no señaló el momento para cualquier ajuste de política monetaria.

En su alocución, comentó que la entidad seguirá siendo paciente mientras intenta ayudar a la economía a volver al pleno empleo.

Reiteró también que quiere evitar perseguir una inflación “transitoria” y potencialmente desalentar el crecimiento del empleo en el proceso, en efecto una defensa del nuevo enfoque de la política de la Fed que introdujo hace un año.

Sobre la posible inminente decisión de comenzar a reducir sus US$120.000 millones en compras mensuales de activos, Powell afirmó que las semanas transcurridas desde la reunión en julio “trajeron más progreso” hacia la reparación del mercado laboral, con casi un millón de puestos agregados, y que el progreso debería continuar.

Pero también coincide con “la mayor propagación de la variante Delta. Seremos cuidadosos al evaluar los datos entrantes y los riesgos en evolución”, recalcó Powell.

El funcionario señaló que las discusiones sobre exactamente cuándo comenzar a reducir el programa de compra de bonos siguen sin resolverse, y ahora hay que enfrentarse a los riesgos económicos y de salud que plantea la variante de coronavirus altamente contagiosa.

Las expectativas de un continuo crecimiento del empleo se basan en parte en la reapertura de las escuelas, la reducción de las limitaciones de cuidados infantiles y un retorno constante del gasto de los consumidores en actividades de contacto cercano, desarrollos que pueden verse influenciados por el empeoramiento del brote.

Las autoridades de la Fed “esperan ver una continua fuerte creación de empleo. Y sabremos más sobre los efectos de la variante Delta”, dijo Powell, agregando que “por ahora, creo que la política monetaria está bien posicionada; como siempre, estamos preparados para ajustar”.

Gran parte del discurso de Powell se dedicó a exponer por qué cree que es probable que ceda la alta inflación actual, apuntando una lista de factores, desde los cuellos de botella de la cadena de suministro que probablemente se aliviarán hasta la globalización que actúa como un ancla sobre los precios.

Aunque el actual ritmo acelerado de los aumentos de precios es “un motivo de preocupación”, también sería perjudicial, afirmó, si la Fed apura cualquier cambio de política monetaria y particularmente con una decisión prematura de subir la tasa de interés referencial a un día del banco central desde el nivel actual cercano a cero.

“Tenemos mucho camino por recorrer para alcanzar el máximo empleo, y el tiempo dirá si hemos alcanzado el 2% de inflación en una base sostenible”, aseguró Powell.

“Si un banco central endurece la política monetaria en respuesta a factores que resultan ser temporales (…) los movimientos inoportunos desaceleran innecesariamente las contrataciones y otras actividades económicas y llevan a la inflación por debajo de lo deseado”, señaló.

“Hoy, con una holgura sustancial en el mercado laboral y una pandemia que continúa, tal error podría ser particularmente dañino”, enfatizó.

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