La Cancillería informó que Chile culminó las operaciones de desminado humanitario, despejando todos los campos minados del territorio nacional. En total, se trató de 200 áreas, en las que fueron destruidas 179.815 minas y liberados más de 27 millones de metros cuadrados, trabajo especializado en terreno que concluyó el pasado 27 de febrero.

De esta manera, destacó la Cancillería, se cumplió con el compromiso adquirido en 1997, al suscribir la Convención de Ottawa sobre la Prohibición del Empleo, Almacenamiento, Producción y Transferencia de Minas Antipersonal y sobre su Destrucción.

Incluso, añadió, el país ha liderado esfuerzos internacionales y cooperado con otros países en la instrucción y transferencia de conocimientos y experiencias en este tipo de operaciones.

“Chile es un país con vocación de paz y es en ese contexto que hace más de 20 años asumimos el compromiso de desminar nuestro territorio. Hoy debemos sentirnos orgullosos, ya que Chile cumple con lo que acuerda y hoy nuestro país es más seguro”, dijo el canciller Teodoro Ribera.

Chile suscribió la Convención de Ottawa el 3 de diciembre de 1997, y el 10 de septiembre de 2001 depositó el instrumento de ratificación ante el Secretario General de las Naciones Unidas. Desde ese momento, se inició un trabajo mancomunado entre los ministerios de Relaciones Exteriores y de Defensa.

De forma paralela a la tarea de desminado humanitario, durante este período, se desarrollaron programas de asistencia a víctimas y educación y prevención sobre el riesgo de minas.

Las minas antipersonal son poderosos artefactos que durante décadas han causado la muerte y graves daños físicos a millones de personas. Pueden permanecer activas por décadas.

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