En la década de 1840, astrónomos de todo el mundo avistaron lo que llamaron Gran Erupción, la explosión del sistema binario Eta Carinae, una estrella que durante un breve período de tiempo se convirtió en la más brillante del firmamento. Durante ese proceso, transcurrido a 7.500 años luz de la Tierra, se formó la nebulosa de Homúnculo, que continúa creciendo más de un siglo y medio después.

Ahora, los científicos del equipo del telescopio espacial Hubble han conseguido representar la nebulosa y la estrella en su interior en un modelo, cuya visualización tridimensional publicaron este martes.

Los astrónomos indican que Eta Carinae se ve diferente en distintos espectros. Explican que en luz visible y ultravioleta no es tan brillante, probablemente porque la materia de la nebulosa —que constituye un 10 % de la estrella— capta sus fotones. Al mismo tiempo, en infrarrojo es el objeto más brillante del firmamento, y se ve también en rayos X.

“La imagen infrarroja del [telescopio] Spitzer nos permite mirar a través del polvo que oscurece nuestra vista en luz visible para revelar los intrincados detalles y la extensión de la nebulosa Carina alrededor de esta brillante estrella”, señala el jefe del equipo, Robert Hurt, en un comunicado.

El modelo tridimensional, creado mediante la combinación de diferentes tipos de observaciones, no solo tiene fines lúdicos, sino también educativos, señala Kim Arcand, de la Universidad de Cambridge. “Podemos tomar modelos como el de Eta Car y usarlos en programas de impresión 3D y realidad aumentada. Eso significa que más personas pueden acceder a los datos, literalmente y virtualmente, y esto mejora el aprendizaje y la participación”, explica.

Eta Carinae, cuya masa antes de estallar podría haber sido más de 150 veces superior a la del Sol, es la estrella más masiva de la Vía Láctea. Aunque las circunstancias exactas de su explosión siguen siendo un misterio, los astrónomos creen estar bastante seguros de cómo concluirá su espectáculo de luz cósmica. Así, según los científicos, la exhibición de fuegos artificiales de Eta Carinae está destinada a alcanzar su final cuando explote como una supernova, superando incluso, y en gran medida, su última y poderosa explosión. Puede que esto ya haya ocurrido antes, pero el tsunami de luz de una explosión tan cegadora tardaría 7.500 años en llegar a la Tierra, tranquilizan los investigadores.

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