Investigadores han combinado un par de telescopios para escanear la zona donde se originó la famosa señal cósmica Wow! hace 45 años, cuyas características fueron ligadas a un posible origen inteligente.

Aunque el resultado fue infructuoso. el equipo de investigación dijo que la colaboración es prometedora para realizar otras búsquedas de vida inteligente fuera de la Tierra. Esto incluso implicará mirar los datos de la nave espacial Gaia que mapea el cielo para encontrar más estrellas similares al sol en la región de la señal, dijo a Space.com el colaborador del proyecto Wael Farah.

“Esto no solo incluye la región de incertidumbre de la señal ¡Wow!… sino que se extiende a áreas en el cielo donde las densidades estelares son altas, como el centro galáctico y el disco galáctico”, añadió Farah.

La zona objetivo estaba alrededor de una estrella similar al Sol ubicada a 1.800 años luz de distancia en la constelación de Sagitario, que se identificó como una posible zona para la señal en una investigación publicada en mayo. “Esta es la primera vez que se realiza una búsqueda dirigida de la señal ¡Wow!”, dijo Karen Pérez, estudiante de posgrado de la Universidad de Columbia. Fue realizada por Breakthrough Listen, un programa del Instituto de Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre (SETI).

La señal Wow! fue detectada el 15 de agosto de 1977, pero a pesar de su patrón regular durante un breve lapso, nadie ha encontrado ninguna evidencia concreta de una señal repetida en los 45 años transcurridos desde entonces. El nombre proviene de la palabra Wow! que un investigador garabateó en una copia impresa que mostraba la señal.

Pérez señaló que la búsqueda impulsó la primera colaboración entre dos telescopios financiados por SETI: el Telescopio Green Bank y el Conjunto de Telescopios Allen. Los telescopios realizaron sus observaciones el mismo día, el 21 de mayo, Green Bank realizó dos observaciones de 30 minutos y ATA realizó seis observaciones de cinco minutos. Sus observaciones también se superpusieron durante casi 10 minutos, dijo SETI en el comunicado.

Farah, un investigador postdoctoral que trabaja en ATA, dijo que el gran campo de visión del telescopio y otras capacidades (como colocar más haces de búsqueda en el cielo) permitirán “identificar y estudiar muchas más fuentes simultáneamente con el instrumento”. Un artículo sobre la investigación ha sido publicado en Research Notes of the American Astronomical Society.

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