El abanderado ha transmitido en los últimos días que ha detenido su caída en encuestas internas y que, por el contrario, Gabriel Boric ha disminuido adhesión. Si bien la hipótesis ha sido compartida en los partidos, estos la encuentran rara, aunque, dicen, Sichel la ha argumentado con contundencia en las reuniones. Sí los convence un argumento que sienten en la calle: hay volatilidad en el ambiente y se siente un “retorno” al centro.

“Yo no descarto que terminemos pasando (a segunda vuelta) José Antonio Kast y yo, y el 50% de mi apuesta es que eso puede pasar. Pasó en Francia y en España, ni siquiera estoy hablando de una irrealidad”. Esa fue la frase que lanzó el candidato independiente de Chile Podemos Más, Sebastián Sichel, este viernes en un debate presidencial de la Universidad del Desarrollo.

La idea venía dando vuelta desde el lunes en el comando presidencial y los partidos políticos del oficialismo. De hecho, en la reunión de coordinación entre ambos, según presentes, el jefe de campaña, Juan José Santa Cruz, comentó escuetamente que era una posibilidad. Los presentes rieron. “Nos pareció un poco extraño”, dice uno de ellos.

Sin embargo, con los días, Sebastián Sichel y su entorno han recalcado la idea entre los dirigentes e incluso, dicen, el candidato la relevó en una radio. Este miércoles por la noche, en una comida entre la directiva UDI y el abanderado, el exministro se explayó al respecto.

El abanderado dijo que esto era un tema matemático y de ambiente entre la ciudadanía. Según sus propias encuestas -de la empresa Black and White, valoradas entre los dirigentes-, él dejó de bajar adhesión hace dos semanas y ha subido de a poco. A contrapelo, Gabriel Boric (Frente Amplio) ha disminuido su puntuación y Sichel, así, estaría entre dos a cuatro puntos de alcanzar al diputado. “Nos dijo que está consciente que es difícil pillar a José Antonio Kast”, comenta un presente en la comida UDI.

La apuesta, en ese sentido, explican en el oficialismo, es que en estos diez días, pueda tomar parte del voto útil de Yasna Provoste (Unidad Constituyente), Kast y del propio Boric.

Esa es la parte matemática. Ahora, la de ambiente electoral entre la ciudadanía, según dirigentes oficialistas, es que en estos días ha habido un retorno a la valoración del centro, cuestión que han corroborado en la calle y en mediciones a candidatos al Parlamento. “Ya se está morigerando esa pelea entre quién es más de derecha, candidatos moderados de derecha han subido en adhesión en los últimos días”, dicen.

“El lunes esta tesis parecía bien loca, pero Sichel la ha argumentado con mucha contundencia, y ante la alta volatilidad… todo puede ser”, comenta otro dirigente.

Desde el comando, en tanto, admiten que los ejes “izquierda-derecha” a los que se acostumbran a ver entre la elite y el mundo político, no son tal para el “ciudadano a pie”. En ese sentido, en el equipo afirman que así lo han visto en los focus group que realizan, y que Sichel y Boric tienen algo común: “la renovación”. “Si Boric sigue bajando por sus errores, varios se pueden cambiar a votar por Sichel”, aseguran.

El propio Sichel ha abordado esta adhesión al centro: “Tengo la fe de que lo va a pasar en la elección es lo mismo que ocurrió en las primarias: que la gente tiende a votar por las posiciones más moderadas dentro de esta polarización. Con todo el respeto a Joaquín, él representaba más a la derecha tradicional y yo era alguien más renovado y moderado, y terminé ganando. Boric era lo mismo en relación a Jadue. (…) El chileno medio en general busca la moderación”.

El caso de Chirac en Francia
“Quien pase a segunda vuelta, tú o José Antonio Kast, tendrán que conversar…”, empezaba a preguntar la moderadora del debate de la Universidad de Desarrollo, Cristina González, este viernes a Sichel, pero fue interrumpida por el abanderado. “O los dos, ¿por qué hacen eso los periodistas? No hay ningún dato que no diga…”, dijo, a lo que la periodista agregó: “La ecuación es difícil…”.

No es primera vez que Sichel cuestiona la mirada tradicional de los medios de comunicación, de hecho, permanentemente recalca que, para la elección de primarias presidenciales, nadie creía que sin partido podría triunfar. Lo ha repetido en actividades públicas cuando los periodistas lo requieren nuevamente sobre cómo enfrentará a la “derecha dura” en esta primera vuelta, sin el apoyo cerrado de los partidos políticos que prometieron respaldarlo.

Si en la campaña de la primaria de Chile Vamos, el candidato apostó a su historia personal y a la renovación de la derecha, esta vez, pese al complejo camino, su estrategia es apuntar a la seriedad, al diálogo y a la esperanza. Por eso, Sichel ha sido insistente en criticar los programas de “los extremos” de Kast y Boric, tildándolos de “populista”.

Pero en el comando no miran solo números de encuestas, sino también las experiencias internacionales, tal como lo deslizó el propio Sichel en el debate de la Universidad del Desarrollo.

Francia es el caso más ilustrativo para el comando. En 2002, Jacques Chirac (derecha tradicional) y Jean-Marie Le Pen (derecha extrema), sorpresivamente, lograron pasar a segunda vuelta presidencial, pese a que se esperaba que lo hicieran Chirac y el socialista Lionel Jospin. Se dio una dura campaña y finalmente triunfó Chirac.

Sin embargo, en privado, expertos en la materia, al comentar este caso de Francia, dicen que Chirac -en este caso por la moderación sería “Sichel”- lideraba las encuestas y que la sorpresa en este caso fue Le Pen, que venció al socialista por menos de un punto. En ese sentido, agregan, la estrategia sería clara: decirle a los suyos que un voto por Sichel no es perdido, pues Kast ya está asegurado en la segunda vuelta.

¿Por qué Sichel también se refiere a España? Si bien por el régimen parlamentario de ese país, no existe segunda vuelta, en el comando explican que se remontan al antecedente político de 2016, en momentos en que hubo una división política de “cuatro cuartos”.

En ese entonces, relevan, inesperadamente el Partido Popular triunfó en las elecciones generales y Ciudadanos obtuvo una alta votación. La izquierda de Podemos y el PSOE, en tanto, no alcanzaron una mayoría, pese a que se daba por seguro. “Nadie esperaba que la centroderecha y la derecha tuviera una votación tan contundente”, recuerdan. En ese momento, subrayan, fue imposible la gobernanza.

Por Paula Valenzuela para t13.cl

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