Aunque en rigor, según apunta Sebastián Izquierdo, de final nada, porque “aunque ya tengamoms el 4 de septiembre como fecha para el plebiscito de salida”, nada termina allí.

Y no porque estemos frente a una constitución minimalista que de aprobarse continuará complementándose en el futuro, sino, apunta Izquierdo, por la falta de acuerdos de una constitución maximalista que dejará más dudas que certezas, más pendientes que respuesta”.

Una “historia interminable” como la de Micheal Ende, aunque sin dragones blancos ni emperatrices infantiles.

Una historia, que gane quien gane en septiembre, ya fracasó, según Oscar Guillermo Garretón, porque “casi cada artículo divide a alguien con alguien; es la antítesis del mandato ciudadano que la consagró”.

Boletín semanal de Opinión de La Tercera Por Juan Paulo Iglesias

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