Y si de política se trata, para Juan Ignacio Brito, el rol del presidente es clave, porque como apunta, el cargo goza de “una connotación de la que carece cualquier otro” y habla desde el púlpito.

El asunto es que en el caso actual, si bien Gabriel Boric “no rehúye el púlpito”, “su mensaje no es claro”. “El Presidente habla, pero no comunica” y parece no tener “una historia que contar. “Se queda en anécdotas mal contadas”, según Brito.

Y el problema es que “en tiempos interesantes como los que atravesamos” sólo algunos gozan del beneficio del púlpito, y Boric tiene “que aprender a usarlo”, si no “corre el riesgo de que le ocurra lo que a su antecesor, que perdió relevancia”.

El asunto del eterno retorno.

Boletín semanal de Opinión de La Tercera Por Juan Paulo Iglesias

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