Ucrania acusa a Rusia del bombardeo que ha matado a un bebé y asolado la maternidad en un hospital en Vilniansk, en la región de Zaporiyia (sur). El máximo responsable gubernamental en este territorio, Alexander Starukh, ha informado de que el invasor ha disparado “enormes cohetes” contra una pequeña sala del centro con personal sanitario, madres y recién nacidos.

“El dolor llena nuestros corazones: un bebé que acababa de venir al mundo ha sido asesinado”, ha condenado Starukh, que no ha podido dar por cerrado el número de víctimas sino limitarse a explicar que los servicios de emergencia ya se encontraban en el lugar para socorrer a los afectados. Las primeras imágenes desde el lugar, nocturas, los muestran trabajando contrarreloj.

Fuentes citadas por medios ucranianos cuentan que una mujer que se encontraba ingresada ha podido ser rescatada. La alerta del ataque aéreo se lanzó a las 2:07 horas de la mañana, por lo que las autoridades llamaron a los ciudadanos a refugiarse de inmediato. Lo que no se podía prever es que las bombas caerían sobre un hospital, y más en particular contra su maternidad, donde se encuentran los más vulnerables.

Según la Fiscalía de Menores de Ucrania, al menos 438 niños han muerto y 841 han resultado heridos por los ataques rusos desde el inicio de la invasión, el 24 de febrero.

Zaporiyia, bajo las bombas

Zaporiyia es una de las cuatro regiones de Ucrania que Rusia se anexionó tras la celebración de referéndum ilegales también en la vecina Jersón y Lugansk y Donetsk, estas últimas en el este del país. Lo cierto es que Moscú no controla totalmente ninguna de ellas.

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