El régimen chino continúa intensificando sus esfuerzos para endurecer el control sobre Internet. Este martes la agencia estatal de noticias Xinhua informó que el Partido Comunista de China (PCC) y el Consejo de Estado publicaron conjuntamente una serie de directrices para promover una “civilización del ciberespacio”, instando a los organismos gubernamentales a reforzar la supervisión de los sitios de noticias y plataformas, y animándolos a promover “los valores socialistas” fundamentales.

Esta iniciativa tiene lugar en el marco de la campaña de Beijing para frenar la expansión de los gigantes de Internet del país, e incrementar su control sobre ellos.

De acuerdo a lo estipulado por las nuevas directrices, todos los niveles del régimen chino deben reforzar su gobernanza del “entorno del ciberespacio” con el objetivo de controlar la ideología, la cultura, las normas morales y el comportamiento en línea. Por ejemplo, deben regular más la forma en que se producen, publican y difunden los contenidos en línea.

Tras años de crecimiento desbocado y cambios rápidos, los reguladores chinos han intentado reforzar el control sobre la sociedad con una supervisión más estricta de una serie de sectores, desde la tecnología hasta la educación y el entretenimiento.

El ciberespacio debe utilizarse para promover la educación sobre el Partido Comunista gobernante y sus logros, según las directrices publicadas por el Consejo de Estado.

Asimismo, debe adoptarse una postura clara contra el “nihilismo histórico”, definido como cualquier intento de utilizar el pasado para cuestionar el papel de liderazgo del partido o la “inevitabilidad” del socialismo chino, y deben promoverse los buenos valores morales, como por ejemplo dando a conocer los casos de trabajadores modelo, según lo informado por Xinhua.

Las normas de comportamiento en el ciberespacio también deben reforzarse cultivando una ética y unas reglas que se ajusten a los valores fundamentales del socialismo. Además, el régimen de Xi Jinping llamó a los organismos estatales a ayudar a los jóvenes a utilizar Internet de forma “correcta” y “segura”.

En ese sentido, las autoridades exigirán a las plataformas de Internet que mejoren la autodisciplina y se reforzará la gobernanza sobre las plataformas de contenidos, como la transmisión en directo, animando al público a participar en la supervisión.

También se acelerará la formulación, revisión y aplicación de leyes como las relativas a la ciberdelincuencia y la protección de los menores.

Beijing también creará un mecanismo nacional de “desmentida de rumores” basado en un sitio web estatal llamado “Plataforma Conjunta de Desmentida de Rumores en Internet de China”. Según consigna South China Morning Post, la plataforma fue lanzada el mes pasado por el organismo de vigilancia de Internet estatal, la Administración del Ciberespacio de China (CAC, por sus siglas en inglés).

Pocos días después de su anuncio, el sitio web publicó un video promocional titulado “Que los rumores se dispersen”, en el que un agente de vigilancia de Internet de Beijing, y un juez de un tribunal de la ciudad, entre otros, participaban en una canción sobre el daño que hacen los rumores en línea.

La página de noticias del sitio web cuenta con artículos sobre “noticias anti falsas”, extraídos de diferentes sitios respaldados por el Estado. Este martes, entre los titulares difundidos para desmentir rumores se destacaban el rechazo de la embajada de China en Japón a las críticas del ministro de defensa japonés, una lista de diez organizaciones sociales ilegales, una aclaración sobre una escuela de formación en cuidados domésticos y un artículo sobre el reciente brote de coronavirus en la ciudad de Fujian.

Desde el inicio de la pandemia las autoridades chinas intensificaron el control y persecución no sólo contra las voces críticas del régimen, sino también contra quienes alzaban la voz sobre la situación del coronavirus en el país. A comienzos de 2020 la policía de Wuhan sancionó a ocho personas, entre ellas el doctor Li Wenliang, por difundir “rumores” sobre un brote de covid-19 en la ciudad. Ese comportamiento represivo de Beijing contribuyó a la rápida expansión del virus a nivel mundial.

Las directrices del Partido Comunista también establecen que se deben solucionar los “problemas incivilizados” en áreas como el comercio electrónico de transmisión en vivo y las cuentas públicas. Es decir, todas aquellas cuentas de las redes sociales gestionadas por los productores de contenidos deben ser calificadas y clasificadas, y gestionadas en consecuencia por las autoridades locales.

La “construcción de la civilización en línea” era una idea que también se mencionaba en el XIV Plan Quinquenal de China. En un capítulo sobre “elevar el nivel de civilización social”, el PCC dijo que planea “fortalecer la construcción de la civilización online y desarrollar una cultura online positiva y saludable”.

Según South China Morning Post, este documento conjunto llega en un momento en que Beijing intensifica sus esfuerzos para regular la floreciente economía digital del país y evitar lo que el régimen considera como “la expansión desordenada del capital”. En los últimos meses, el Partido Comunista ha reforzado la regulación en cuestiones como las prácticas monopolísticas, el refuerzo de la seguridad de los datos y la protección de la privacidad de los consumidores.

Estos esfuerzos del régimen de Xi Jiníng han ejercido una enorme presión sobre los proveedores de contenidos en línea de China, desde plataformas de redes sociales como WeChat, de Tencent, hasta aplicaciones para compartir videos cortos como Douyin, la aplicación china hermana de TikTok, ambas propiedad de ByteDance.

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