Las ventas presenciales minoristas de la Región Metropolitana registraron un descenso de 18,4% en julio frente a igual mes del 2021, anotando su mayor caída desde agosto de 2020, afectadas por una alta base de comparación y la menor demanda de ante la alta inflación, en un escenario en que se prevé que el sector siga profundizando su negativo desempeño.

“Esta caída responde a una alta base de comparación, pero también a la evidente desaceleración del consumo que estamos enfrentando producto de la alta inflación y la caída en los salarios reales y, por ende, en el poder adquisitivo de la población. Todo esto junto a altos niveles de incertidumbre de los consumidores sobre la situación presente y futura, repercute en sus decisiones de compra”, dijo Bernardita Silva, gerente de Estudios de la Cámara Nacional de Comercio (CNC).

A partir de julio 2021, el sector comenzó a marcar fuertes crecimientos, con niveles históricos de ventas, en respuesta a la mayor liquidez producto de los retiros de fondos previsionales y ayudas estatales, junto con el levantamiento de restricciones de movilidad que activaron fuertemente el comercio presencial, lo que explica la base de comparación más exigente frente al año pasado.

La baja también responde a una desaceleración generalizada del consumo, alcanzando niveles por debajo del promedio de 2018 y, si se comparan los resultados de este año con igual mes de 2019 (sin distorsiones de pandemia), las ventas muestran una leve alza de 3,5% real.

Respecto a las distintas categorías de ventas presenciales en la Región Metropolitana que mide este indicador, todas tuvieron fuertes bajas interanuales en julio, mientras que al comparar con el mismo mes de 2019 solo Vestuario y la Línea Tradicional de Supermercados anotan aumentos.

Y las perspectivas hacia adelante no son alentadoras. Según Silva en el segundo semestre se verán caídas aún más pronunciadas en las ventas del comercio minorista, ya que las altas bases de comparación seguirán influyendo fuertemente en los resultados hasta fines de año, unido a los altos precios, la baja creación de empleos formales y de calidad y la incertidumbre económica.

Evolución por Categorías

Vestuario marcó una baja de 27,4% real anual en julio de este año y un alza de 30,3% al comparar con 2019. Por su parte, Calzado cae un 17,8% real anual en el séptimo mes del año y baja 17,1% al comparar con igual mes de 2019. Ambas categorías acumulan entre enero y julio de este año alzas reales de 32,6% y 49,3% respectivamente.

Por su parte, Artefactos Eléctricos marcó una caída de 34,1% real anual en julio y una baja de 5,3% respecto a 2019. Las tres subcategorías que lo componen caen también fuertemente y solo Electrodoméstico sube al comparar con julio de 2019. De esta manera la categoría cierra a julio de este año con una baja de 5,9% real.

Línea Hogar evidenció en julio una fuerte caída real anual de 26,2% y Muebles cayó 30,2%. Frente a julio de 2019 ambas categorías marcan bajas de 12,5% y 40,4% cada una. En el período enero-julio de este año, Línea Hogar evidencia un descenso de 1,1% real y Muebles una baja de 5,0%.

En tanto la Línea Tradicional de Supermercados marca una baja de 4,3% real anual en sus ventas de julio y un alza de 2,0% al comparar con 2019. Dentro de la categoría, Abarrotes marca un descenso real anual de 3,9% mientras que Perecible cayó un 5,4%. Así, en los siete meses de 2022 la categoría alcanza una baja de 3,1% real.

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