Hasta el año 2020, el mundo estaba siendo testigo de una constante reducción de las tasas de interés, hasta niveles históricamente bajos. En ese contexto, los créditos eran más baratos, pero como contrapartida, encontrar rentabilidad era cada vez más complejo.

Y Chile no estuvo ajeno a esa realidad. ¿El punto más bajo? El Banco Central (BC) recortó la Tasa de Política Monetaria (TPM) hasta un 0,5%, nivel en el que se mantuvo por más de un año, desde abril de 2020 a junio de 2021, su menor registro desde mayo de 2010, cuando estuvo ubicada donde mismo.

Es en ese escenario que los depósitos a plazo en UF estuvieron rentando un inédito 0% promedio. De hecho, según cifras del Banco Central, en septiembre y octubre de 2020 las tasas de captación promedio del sistema financiero, reajustables, se ubicaban en 0,01% para los plazos de entre 90 días a 1 año. Lo mismo para los plazos de 1 a 3 años. Esto representa su menor nivel desde que el instituto emisor comenzó a llevar registros al respecto, en 1990.

En el caso de las mismas tasas en pesos chilenos, también llegaron a mínimos desde que hay datos en el sitio web del BC. Para los plazos de 90 días a un año, en noviembre de 2020 tocaron su menor registro, con 0,32%. Y para los plazos de entre 30 a 89 días, eso ocurrió en febrero de 2021, con un 0,43%.

Pero junto con la llegada de la pandemia por Covid-19, la inflación empezó a subir en el mundo. Eso generó que los bancos centrales en todo el orbe comenzaran a incrementar sus tasas de política monetaria para intentar frenar el alza de precios que se estaba observando globalmente. Algo que hace mucho tiempo no hacían a estos niveles. En Chile también ocurrió así: el BC subió la TPM desde el 0,5% en que estaba a mediados de 2021, hasta un 11,25% en octubre.

Se trata del nivel más alto del tipo rector desde marzo de 1999, cuando la tasa, en ese tiempo medida en términos reales, estaba en 7,25%, y la inflación en 4,1%.

Como consecuencia de ello, actualmente los depósitos a plazo en pesos y en UF están entregando los mayores retornos en más de seis años.

Según cifras del Banco Central, en octubre las tasas de captación promedio del sistema financiero, reajustables, estaban en 2,64% para los plazos de entre 90 días a 1 año, su mayor nivel desde noviembre de 2016. Y en 4,63% para 1 a 3 años, su máximo desde enero de 2003.

Es más, los depósitos a plazos en pesos rentan más de 10% anual: la tasa de captación promedio de 30 a 89 días está en 10,82% en octubre, su mayor registro desde abril del año 2000. Y en 90 días a 1 año, la tasa en pesos asciende a 11,35%, su mayor nivel desde abril de 1999.

En paralelo, también se registran las mayores inversiones en depósitos a plazo. El flujo de captación promedio del sistema financiero, reajustable, en agosto anotó su máximo mensual desde 2019 para el plazo de 90 días a 1 año, con $467.350 millones. Mismo récord lo registra el plazo de 1 a 3 años, con $552.740 millones en julio.

Puntualmente, las operaciones en pesos de 30 a 89 días son las que marcan récords históricos en el flujo: en agosto registraron su mayor nivel desde que el BC lleva registro en su sitio web (2014), con $16.007.940 millones mensuales. En 90 días a un año, en tanto, los flujos van a la baja, anotando este año sus menores niveles desde 2014: tocaron piso en febrero con $1.352.140 millones.

¿Hasta cuándo siguen al alza las tasas?

Marco Correa, economista jefe de Bice Inversiones, explica que “las tasas de interés han subido a nivel global y local, donde además el BC llevó su TPM hasta niveles de 11,25%, por lo que los bancos comerciales pueden ofrecer niveles atractivos de devengo para sus depósitos a plazo”.

En esa línea, explica que “los plazos más largos ofrecen tasas mayores, porque las personas que los toman renuncian por más tiempo a la liquidez, es decir, deben tener esos recursos retenidos por los bancos por más tiempo. Por otra parte, esto se mantendría por los siguientes meses, hasta que se empiecen a dar señales de mayor desaceleración económica y menores registros de la inflación, ya que en ese contexto habría mayor claridad para asumir que el BC comenzaría a bajar su tasa de referencia”.

El economista jefe de Bci, Sergio Lehmann, apunta a algo similar. Dice que los retornos que registran actualmente los depósitos a plazo “responden al incremento en la tasa de política por parte del BC. Esta secuencia de incrementos habría ya concluido, entendiendo que el ciclo de alzas en la TPM habría alcanzado su techo, de acuerdo a la señal entregada por el propio BC. Más aún, hacia los primeros meses de 2023 deberían comenzar a verse bajas, entendiendo que comenzaría un proceso gradual de recortes en la tasa de política a partir de abril próximo”.

De hecho, la última vez que el instituto rector subió la tasa, en octubre, el BC dijo que “ha llegado al nivel máximo del ciclo iniciado en julio de 2021 y que se mantendrá en este valor por el tiempo necesario para asegurar la convergencia de la inflación a la meta en el horizonte de política de dos años”.

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