La economía chilena se desplomó de forma histórica en el segundo trimestre de 2020: anotó una caída de 14,1% en comparación con el mismo periodo de 2019 y un retroceso de 13,2% respecto al trimestre anterior. Lo anterior, según explicó el Banco Central, debido a la emergencia sanitaria que influyó en la movilidad de las personas y el funcionamiento de los establecimiento productivos.

Así, en su Informe de Cuentas Nacionales, el ente rector apuntó que la contracción del segundo cuarto del año fue generalizada, donde 12 de los sectores anotaron bajas, con excepción de tres: minería, servicios financieros y administración pública. Dentro de las principales incidencias a la baja destacaron las actividades de servicios personales, comercio y transportes.

En el detalle por actividades y segmentos se puede apreciar que Restaurantes y Hoteles cayeron 52,8%; Textil, prendas de vestir, cuero y calzado bajó 52%; Transporte lo hizo en un 34,4%; Servicios Personales retrocedieron 27,9%; Comercio bajó 20,6%; Construcción descendió 20,4%.

Tercer trimestre de caídas para el Comercio

La actividad comercial presentó una contracción de 20,6%, la que se suma al retroceso de 1,6% del primer trimestre del año y al de 4,8% del último cuarto de 2019. En el caso del trimestre analizado, todos los componentes de la actividad presentaron disminuciones, destacando las incidencias de las ventas mayoristas y minoristas.

Por su parte, el comercio automotor presentó la mayor contracción siendo las ventas de automóviles la principal causa, mientra que en el comercio mayorista la crisis afectó a todos sus componentes: las mayores incidencias se originaron en la venta de enseres domésticos, maquinara y equipo y combustibles.

El comercio minorista también se vio afectado de forma generalizada por la emergencia sanitaria, destacando las menores ventas en establecimientos especializados de vestuario, calzado y equipamiento doméstico y en grandes tiendas. Contrarrestando parcialmente lo anterior, se observó un alza significativa de las ventas realizadas a través de páginas web y plataformas online.

Construcción y Transporte también se desploman

La construcción se redujo 20,4% durante el segundo trimestre, anotando su primer dato negativo desde el cuarto trimestre de 2014, cuando cayó 1,5%. Así, exhibió bajas en todas las actividades que la componen.

La edificación fue la principal contribución a la baja, donde se observaron cifras negativas en sus componentes habitacional y no habitacional, como resultado de la paralización de obras en comunas con cuarentenas. Las obras de ingeniería también se redujeron, principalmente por el aplazamiento de proyectos mineros que se encontraban en fase de ejecución.

Por su parte, la actividad del Transporte se vio fuertemente impactada por la crisis y se contrajo un 34,4%. Las mayores incidencias se registraron en el servicio de pasajeros, tanto terrestre como aéreo, y en los servicios conexos. Por su parte, las actividades asociadas al transporte terrestre de carga también se redujeron, pero en menor magnitud.

Industria Manufacturera cae de forma generalizada

La producción industrial cayó 10,6% en el segundo cuarto del año, donde la elaboración de combustible fue la principal incidencia a la baja después de retroceder 41,8% en el periodo analizado debido a una menor demanda de combustibles refinados producto de las restricciones de movilidad.

Por su parte, la categoría de Bebidas y Tabaco descendió 13,1% debido a una menor demanda de los hogares. Por su parte, alimentos bajó 0,7%; maderas y muebles cayó 17,3%; celulosa, papel e imprentas retrocedió 5,2%; mientras que en el área textil la actividad descendió 52%.

En la fabricación de productos metálicos, maquinaria y equipos destacó la caída de los productos metálicos con destino construcción y, en menor medida, la reparación de maquinaria y equipos, asociadas a una menor demanda de la construcción y minería.

Importante reducción en Servicios Personales y Empresariales

Los Servicios Personales se redujeron 27,9% mientras que los empresariales lo hicieron en 9,5% en el segundo trimestre. En los primeros destacó el menor servicio de educación asociado a la suspensión de clases presenciales. En tanto los servicios empresariales cayeron por una menor actividad de servicios profesionales.

En relación a los servicios personales, la principal incidencia negativa provino de la educación, en particular pública, afectada por la suspensión de clases presenciales, producto de la crisis sanitaria, efecto que fue parcialmente compensado por la implementación de clases online. En el resto de servicios personales, destacaron tanto las caídas en las actividades culturales y de esparcimiento como en el servicio doméstico.

La contracción en los servicios empresariales se originó principalmente en las actividades profesionales, en particular por el bajo desempeño de los servicios de arquitectura e ingeniería y publicidad. Por su parte, las actividades administrativas cayeron por bajas en casi todos sus componentes, destacando la contracción de las agencias de viajes.

Mayor producción de cobre y hierro impulsó a la Minería

La minería creció 1,6% principalmente por una mayor extracción de cobre y, en menor medida, de hierro. El aumento en la producción de cobre se sustentó principalmente en mejoras operacionales y una mayor refinación del mineral, en línea con la reapertura de fundiciones que estuvieron paralizadas durante 2019.

Por su parte, la minería del hierro aportó positivamente al resultado sectorial, favorecida por la reapertura de su principal puerto de embarque en el norte del país, que permaneció cerrado durante 2019. Finalmente, la extracción de minerales no metálicos también aportó al alza, destacando la producción de carbonato de litio.

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