Que no durmió casi nada y que estuvo preguntando constantemente cómo iban las tratativas y el desarrollo de la jornada de la acusación constitucional en su contra. El Presidente Sebastián Piñera, dicen en el gobierno, no dejó de monitorear la inédita intervención del diputado Jaime Naranjo (PS), quien extendió su alocución por más de 15 horas como estrategia para esperar que llegara su par de RD Giorgio Jackson a votar, quien se encontraba en cuarentena preventiva por haber sido contacto estrecho de Gabriel Boric.

Los ojos del Presidente en el Congreso en Valparaíso fueron los ministros Juan José Ossa (Segpres), Jaime Bellolio (Segegob) y el subsecretario de la Segpres, Máximo Pavez, quienes estuvieron en sala siguiendo el tema y tras la votación criticaron duramente a la oposición. Con los dos primeros, dicen en el Ejecutivo, Piñera mantuvo diálogo constante antes y después de la votación, que terminó aprobando hoy, casi a las 8.00, el libelo con los 78 votos necesarios para que sea revisado por el Senado.

Tras la votación que terminó significando el triunfo de la estrategia de la centroizquierda y el fracaso en las gestiones de La Moneda -que aspiran a convencer de votar en contra a algunos diputados de la DC-, Piñera, según fuentes de gobierno, conversó con Bellolio a quien le transmitió su frustración por los resultados.

En Palacio dicen que el Mandatario, más que enojado, se siente frustrado, porque considera que es un libelo injusto, que no tiene asidero, debido a que insiste en que toda la razón de ser de la ofensiva -la compra venta de la minera Dominga- fueron hechos ya conocidos en 2017 e investigados.

Pese a las ausencias de algunos parlamentarios RN, en La Moneda al menos destacan que todos los parlamentarios de Chile Podemos Más estuvieron alineados y ninguno votó a favor de la acusación, a pesar de que, en los días previos, algunos diputados habían transmitido dudas.

El golpe se sintió de todas formas en el gobierno debido a que querían cerrar un capítulo y que el tema no siguiera en la palestra. Como señal de apoyo a Piñera varios ministros escribieron en el grupo de WhatsApp del gabinete mensajes de respaldo y cuestionaron, lo que, a su parecer, fue “un show” la jornada de la revisión del libelo. Asimismo, algunos secretarios de Estado se pusieron de acuerdo para ir a ver “en grupos” a La Moneda a Piñera y entregar un apoyo de manera presencial.

El Ministro Secretario General de Gobierno, Jaime Bellolio, junto a la ministra del Deporte, Cecilia Pérez, y la ministra de Desarrollo Social, Karla Rubilar, bajan las escaleras del Palacio de La Moneda, tras reunirse y dar su apoyo al Presidente de La República. FOTO: SEBASTIAN BELTRAN GAETE/AGENCIAUNO

La frustración en Palacio también pasa porque hasta primera hora de esta mañana en el Ejecutivo apostaban a revertir el escenario, aunque preferían guardarse el pronóstico del resultado final y transmitían que todo estaría “muy estrecho”.

En los días previos a la votación, hubo optimismo en Palacio y Piñera, de acuerdo a las mismas fuentes, creía que luego de los invitados que hubo en la comisión revisora de la acusación, el libelo había perdido fuerza. Por ejemplo, con la intervención que hizo el exministro de Medio Ambiente Marcelo Mena, quien aclaró que no faltó firmar ningún decreto para que La Higuera se declarara como zona protegida, lo que era un punto clave en la argumentación del escrito opositor.

Así, en la antesala de la votación, Piñera, Ossa y su abogado Jorge Gálvez dedicaron varias horas para preparar la defensa, tomar la decisión de no apelar a la cuestión previa e ir directo al fondo del debate. Incluso, dicen en el gobierno, se hicieron varias jornadas de preparación en la casa de Piñera, ubicada en Las Condes. Ahí, asistían, de acuerdo a las mismas fuentes, Ossa, Gálvez y también algunos asesores del Segundo Piso.

De igual manera, las mismas fuentes sostienen que Piñera bajaba varias veces a la oficina de Ossa en la Segpres para hacer consultas.

Cálculos en el Senado

Como imposible que pase el Senado. Ese era el diagnóstico, hasta el cierre de esta edición, en La Moneda respecto de la votación en la Cámara Alta. Esto, porque se requiere de un quórum de ⅔ para que la ofensiva sea aprobada, es decir, 29 votos y la oposición solo tiene 24.

Por esto, en Palacio ven poco probable que cinco votos del oficialismo sufraguen a favor del libelo. “A lo más podría arrancarse el voto de Manuel José Ossandón y Marcela Sabat”, dicen algunos en el gobierno, argumentando que podrían hacerlo por motivos electorales, debido a que ambos compiten en los comicios parlamentarios del próximo 21 de noviembre.

De hecho, Ossandón dijo hoy en CNN Chile que “si yo, en conciencia, determinara que se ha cometido la falta, no me va a temblar la mano en votar a favor”.

¿Coletazo en la presidencial?

En La Moneda estiman que durante la próxima semana se debería votar en la Cámara Alta la acusación, es decir, solo unos pocos días antes de la primera vuelta presidencial. Por lo mismo, son varios en el oficialismo los que creen que el factor Piñera estará justo en la recta final de la campaña.

En Palacio creen que la ofensiva del libelo, de hecho, podría fortalecer a “los polos en tensión”: Gabriel Boric bajo el discurso del recambio político y a José Antonio Kast bajo la consigna del orden y gobernabilidad.

En Chile Podemos Más, de hecho, algunos sacaban cálculos de si la acusación podía “piñerizar” o no la elección presidencial. En privado, algunos dirigentes del oficialismo también consideraban que el tema podría beneficiar más al candidato del Partido Republicano por sobre el abanderado oficialista, Sebastián Sichel, al haber sido este último ministro de Desarrollo Social del actual gobierno.

El secretario general de RN, el diputado Diego Schalper, comentó que “la acusación sigue enmarcando al país en un contexto de inestabilidad, la cual obviamente favorece a aquellos que van a garantizar más seguridad y estabilidad. Eso termina beneficiando a los candidatos de Chile Podemos Más y de Republicanos. Yo no creo que la lectura sea un tema de continuidad”.

Desde el PRI, su timonel Rodrigo Caramori sostuvo que “si esto traerá un efecto electoral, creemos que será a favor de nuestro sector, en el sentido de que la gente no quiere que por un acto antojadizo se termine en una decisión histórica y negativa para el país, como lo es derribar a un Presidente electo. Si alguien sale perdiendo con esto es la izquierda”.

Mientras que desde Republicanos, su vicepresidente, el diputado Ignacio Urrutia, desestimó que se beneficie a Kast por sobre Sichel. “Debería afectarle mucho más a Boric y a Provoste, porque lo que se hizo con Piñera es de una brutalidad que no tiene nombre. Si la gente razona bien, se dará cuenta de que tenemos una izquierda que lo único que quiere es destruirlo todo. Lamentablemente, la gente no piensa mucho en Chile. Pero si se dan cuenta de lo que es la izquierda, debería favorecer a los candidatos de derecha y perjudicar a los de izquierda”, dijo.

En medio de los cálculos que hacen algunos en el sector, de hecho, ambos candidatos salieron a condenar la acusación apelando justamente a las certidumbres y gobernabilidad para el país. “Hemos terminado con una clase política irresponsable con el futuro de Chile, que está más preocupada de sus propias competencias internas”, dijo Sichel en la radio Agricultura, mientras que Kast afirmó en la emisora Infinita que “los diputados que se prestaron para este circo no saben el daño que le hacen al país (…). La reflexión tiene que ir en torno a cómo nos prestamos para esto”.

/escrito por Paula Catena y Luciano Jiménez para La Tercera

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