La ahora candidata presidencial de Unidad Constituyente Yasna Provoste se centrará en arremeter contra Sichel, acusando que el sector político que lo apoya (Chile Vamos) ha sido el que ha profundizado el modelo que requeriría cambios profundos. Se trata de arrebatarle al elector moderado de clase media: si ello implicará que Provoste gire al centro es definición pendiente, pues hasta hoy ha enarbolado un mensaje más de izquierda de transformaciones profundas (el mismo que Boric), aunque prometiendo gobernabilidad como contraste al FA.

Por qué importa: Más allá de su arrollador triunfo con el 62% en U. Constituyente, la participación fue baja (150 mil electores) y hoy Sichel y Boric la superan por lejos en las encuestas y han copado nichos electorales que ella esperaba ocupar: Boric ha consolidado apoyos en la izquierda al hablar de transformaciones profundas pero con mayorías más amplias que FA-PC (capturando una porción de votos PS) y Sichel ha avanzado hacia el centro al plantearse como independiente (desmarcándose de Chile Vamos) y reformista.

  • En Criteria y Cadem, Sichel y Boric oscilan entre el 20%-24%, mientras Provoste se estancó entre 9%-11%. Es ello lo que debe remontar en solo 3 meses de campaña.
  • Y la base electoral con la que parte es considerablemente menor al 1.7 millón de votos de la primaria Boric-Jadue, o el 1.3 millón del triunfo de Sichel.
  • Eso sí, las diferencias con los 150 mil electores de U. Constituyente se explican por no haber concordado primarias legales: sin franja en TV ni recursos estatales, la posibilidad de convocar millones es mucho más baja.

Qué significa: Ese cuadro implica un ajuste del plan de Provoste de cara a 1ra vuelta: tendrá a Sichel en la mira como su rival. Buscará arrebatarle el centro político tratando de instalar ante la clase media de que aún cuando se presente como independiente y reformista, “detrás suyo están la derecha y sectores empresariales que han frenado los cambios”, explican cercanos a Provoste. Con Boric y el FA marcará contrastes -como mostrar que ella ofrecería más experiencia de gobierno y capacidad de brindar gobernabilidad al país-, pero el terreno avanzado por él en la izquierda lo dan más por perdido.

  • Así lo explican a Ex–Ante 3 fuentes del entorno de Provoste, precisando eso sí que esas son las líneas gruesas y que el mensaje mismo se debe rediscutir.
  • Representa un viraje en relación a su campaña hasta hoy, de énfasis más dirigidos a la izquierda (No+AFP, aborto libre y un fuerte sello ambientalista), para movilizar en una primaria que era de izquierda, y dar un giro progresista a la DC.
  • El ajuste se explica porque diagnostican que la fuga de una parte PS a Boric ya es un hecho y la mayoría no volverá, y por eso debe intentar quitarle el centro a Sichel. Pero el dónde se posicionará Provoste para lograrlo es la reflexión pendiente.
  • Algunos estiman que debe virar hacia el centro, para evitar el error de Guillier de regalar ese sector a Piñera al “izquierdizarse”.
  • Ese mismo riesgo advirtió el director de Criteria Cristián Valdivieso: agregó que Provoste se estancó por haber abandonado su apuesta por los acuerdos al negociar con La Moneda un aumento al IFE.
  • Pero otros apuntan a que manteniendo el mismo discurso de transformaciones profundas (asociado a la izquierda), Provoste puede cuestionar a Sichel apuntando a que la derecha “ha promovido el sistema que ha dejado en vulnerabilidad a la clase media” -afirman- para arrebatarle ese nicho.
  • Los partidarios de esa idea estiman que el mensaje de Provoste como una figura con más capacidad política para asegurar los cambios que Boric le permitiría diferenciarse de este, pero es un contraste complejo de hacer nítido ante la ciudadanía, y que Provoste no ha querido individualizar en Boric.
  • De hecho, en su discurso de triunfo en Vallenar, a Sichel lo mencionó, mientras la alusión a Boric fue indirecta: “El próximo gobierno no puede llegar a experimentar, a hacer ensayo-error. No podemos pensar tampoco que va a cambiar de un gerente a otro, de un Sebastián a otro. Debemos ofrecer un mejor destino al país”.

Lo que hay detrás: A Provoste le pesan también los costos de haber entrado tarde en la carrera contra Boric y Sichel -que en la centroizquierda admiten como cuesta arriba y contra el tiempo-, y el haberse visto enredada en una primaria que era poco competitiva: es uno de los factores que afectó la capacidad de movilización y que advirtieron en su minuto a los líderes PS y PPD afines a ella -afirman en su entorno-, pero debió acceder para evitar un quiebre en la centroizquierda, ante la negativa de Narváez de bajarse.

  • “Con esta primaria no avanzamos”, admitían incluso dirigentes PS-PPD, que afirman que el estar en contienda con rivales de menor envergadura frenó a Provoste en su propósito de competir con Boric-Sichel (y de paso enfrentó duras críticas de Narváez al rol de la DC).
  • Y el haber lanzado su candidatura recién en julio atrasó tanto su programa (estuvo listo solo 3 horas antes del último debate) como el montaje de su estructura territorial.

Lo que viene: Como corre contra el tiempo, la prioridad inmediata que se fijó Provoste es lograr una integración lo más rápida posible de los partidos de U. Constituyente a su comando, para entrar de lleno en la disputa con Sichel-Boric. Lo que podría enredar esa tarea apunta a otra interrogante: en qué medida se mantendrá la alta presencia de independientes con la que Provoste dotó a su comando (lo dirigen Marcelo Mena y Macarena Lobos, sin militancia), que despertó inquietud por la falta de experiencia en diseño de campañas.

  • “Ahora hay que armar un comando fuerte”, afirman en la centroizquierda.
  • En el entorno de Provoste deslizan que pueden entrar los partidos, pero con rostros nuevos y sin apartar a los independientes de roles centrales.

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