Pero más allá de eso, para Ascanio Cavallo uno de las dudas de la próxima elección es cuánta gente irá a votar. Las más de 21 millones de consultas a las páginas del Sevel, dice, “hace pensar en un interés desusado por ir a votar el 4 de septiembre”.

Y si “el techo de los ocho millones ya fue roto en diciembre pasado… es razonable estimar que, con todas las nuevas condiciones, se puedan sobrepasar los 10 millones”.

Y eso en un escenario donde se podrían sumar votantes antipolítica cuya principal motivación es el agobio de la conyuntar y donde el gobierno cree que un número muy alto de votantes es favorable al Rechazo lleva a concluir lo que dijo Cristóbal Huneeus de Unholster hace unos días: “Da la impresión de que no quieren que vaya a votar mucha gente”.

/Boletín semanal de Opinión de La Tercera Por Juan Paulo Iglesias

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