En Molina estaba cumpliendo condena Juan Olguín Rivera (31) cuando fue notificado que el Presidente Gabriel Boric había firmado su solicitud de indulto. El beneficio le permitió zafar de la condena que el 4 de diciembre dictó el Tribunal Oral en Lo Penal de Curicó por tres delitos cometidos en octubre del 2019.

Su caso es uno de los 13 indultos que firmó Boric, el 30 de diciembre del año pasado y que generó más de una polémica, no solo por el caso del exfrentista Jorge Mateluna, sino que también por el amplio prontuario policial de Luis Castillo Opazo (37), otro de los condenados que accedió al beneficio presidencial.

Aunque el caso de Olguín es distinto -pues está lejos de las 26 causas previas que registra Castillo- no es un desconocido para la policía. Según antecedentes que maneja Gendarmería, el joven de 31 años era apodado “el Criatura” y mantenía un “mediano compromiso delictual”.

Fue en 2012 cuando cayó por primera vez en manos de la policía. El 1 de julio de ese año fue detenido por Carabineros por el delito de consumo y porte de drogas, por lo que quedó apercibido y citado a la Fiscalía para seguir con su proceso.

Dos años después, en las policías volverían a tener noticias de él. Una de sus exparejas lo denunció por el delito de amenazas en Curicó, aunque no se concretó una investigación penal en su contra, dada la complejidad de acreditar estos ilícitos.

En 2015, nuevamente volvería a una unidad policial, ahora por el delito de “conducción en estado de ebriedad con resultado de lesiones graves”. Esa vez chocó y provocó heridas de consideración a un tercero, situación por la que fue formalizado.

Los años que vinieron no fueron distintos, ya que en 2016 y 2017 volvió a ser objeto de órdenes de detención -una por desacato y otra, nuevamente, por conducir en estado de ebriedad-, sin embargo, para 2019, el delito en el que incurrió sería el más grave.

“El propósito fue dañar el peaje, jamás incendiarlo”

Era el 21 de octubre del 2019 cuando “el Criatura” cayó por el caso del cual fue indultado. Según la condena del Tribunal Oral en Lo Penal de Curicó, Olguín participó junto a otras cuatro personas del incendio a una caseta de peajes y, posteriormente, de un saqueo en las inmediaciones de un supermercado.

“Lanzan piedras, luego tratan de introducir un basurero para quemar, lo que resulta exitoso, pues la queman (la caseta) en su integridad”, acusó la Fiscalía. Luego de eso, el grupo escapó por Avenida España hacia un supermercado, el cual era saqueado por otras personas. Olguín tenía especies sustraídas del local, por lo que se le condenó por el delito de receptación.

En su declaración en el juicio en su contra, el imputado advirtió a los jueces: “Vengo a decir la verdad, no voy a mentir”, para después continuar con su relato, donde reconoció que participó de una marcha y que sí lanzó piedras al peaje, pero que nunca tuvo la intención de quemarlo.

“Cuando cae la noche, se comienzan a hacer barricadas, se comenzó a cortar el tránsito, de repente empezaron a bajar todos de la carretera al peaje a decir que había que hacerlo tira, ‘piteárselo’, con el éxtasis del momento, bajé y comencé a lanzarle piedras”, aunque descartó saber “qué pasó después (…) el propósito fue dañar la caseta, jamás incendiarlo”, dijo ante los fiscales y los jueces.

A pesar del relato, el tribunal acogió lo expuesto por el Ministerio Público y lo condenó a tres años y un día por el ilícito de incendio y 61 días por receptación.

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