La subsecretaria de Salud Pública, Paula Daza, abordó este viernes la posible necesidad de inocular con una tercera dosis a la población, debate que ha tomado fuerza tras el aumento de hospitalizaciones por covid-19 que se ha producido en las últimas semanas en los mayores de 70 años, grupo que fue inoculado a partir de febrero en el país.

Recordando que una persona no inoculada “tiene mucha mayor posibilidad de hospitalizarse”, la autoridad sanitaria planteó que “una persona vacunada, mayor de 70 años, que tiene comorbilidades, enfermedades crónicas asociadas, igual tiene una posibilidad de hospitalizarse, por lo tanto lo más probable es que aquí esté relacionado con otras comorbilidades y la vacuna disminuye el riesgo de enfermar gravemente, pero no evita el riesgo de una hospitalización”, dijo en conversación con Radio Universo.

Consultada por otros factores que pudieran incidir en este panorama, Daza sostuvo que “estamos haciendo un seguimiento de variantes, que en nuestro país vemos un porcentaje importante de la variante P1, que es una variante más contagiosa”. No obstante, destacó que “en todas las edades, aproximadamente hace dos meses, nosotros hemos visto que eso ha sido más prioritario”.

“Por otro lado, estamos haciendo un seguimiento y evaluando ver la posibilidad de necesitar una tercera dosis, y ahí hay varias cosas que estamos viendo. Los laboratorios están haciendo un seguimiento, para ver si es necesario hacer una tercera dosis de vacunación, y estamos esperando los resultados que la Universidad Católica está haciendo”, destacó.

Dicho estudio, encabezado por el doctor Alexis Kalergis, podría presentar sus primeras conclusiones en julio, y por ahora se está a la espera de que concluya “el seguimiento de las personas que tuvieron las dos dosis a 28 días y seis meses después (de inoculados), y en la medida que veamos esos resultados, vamos a ver la necesidad de colocar una tercera dosis, que probablemente va a ser”.

Esto, porque “las vacunas, cuando se aprobaron, eran vacunas en situación de emergencia que alcanzaron un seguimiento de dos meses, por lo tanto, normalmente cuando una vacuna se aprueba en forma normal, tiene un seguimiento de un año. Todas las vacunas al ser nuevas y llevan un seguimiento de seis u ocho meses, recién ahora vamos a tener información para saber en qué momento necesitamos, si o no, una tercera dosis”, explicó.

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